El programa turístico cubano comenzó a tomar fuerzas en la década del noventa, a partir de una estrategia destinada a convertir a la industria sin chimeneas en una de las tres importantes fuentes de ingreso de divisas al país, con entradas cada año ascendentes a 2.000 millones de dólares.
Los incuestionables, aunque modestos incrementos que año por año se obtienen en el arribo de vacacionistas al archipiélago, sitúan a la mayor de las Antillas entre los nueve principales destinos de América, por la exclusividad, el alto nivel del servicio, profesionalidad del personal y atractivos naturales, patrimoniales y culturales del largo caimán.
Cuba dispone de sitios únicos no solo del Caribe sino también de todo el mundo, espacios que no tienen competencia y con características excepciones donde se respeta al medio ambiente.
Recientemente en el III Seminario Internacional de Periodismo y Turismo, celebrado en La Habana, la doctora Teresa Borges, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, significó que el medio ambiente lo es todo, lo urbano, lo natural y sus recursos. Abordó magistralmente el concepto de sustentabilidad en cuanto al turismo y la necesidad de analizar, evaluar, construir y ofertar de una manera equilibrada para poder proteger el entorno.
Lo que para algunos países latinoamericanos es una aspiración (visto como aspectos trascendental por Amparo Carvajal, Directora Operativa de la Escuela Turismo de la Universidad de Especialidades Turísticas de Ecuador), en Cuba es una realidad: la profesionalización de los prestadores de servicios turísticos, con escuelas en diversas ciudades para la formación académica especializada ligada con las disciplinas turísticas; y una política de turismo acorde a las necesidades del país.
Se suma una adecuada coordinación entre turismo e impacto ambiental y cultural, entre los Ministerios de Turismo, de Cultura y de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente y leyes adecuadas a la realidad nacional con enfoque de preservación de los recursos no renovables; y entidades que verdaderamente controlen y vigilen la realización adecuada de las actividades turísticas.
Clara Toiber, presidenta de mexicana de la Convivencia Femenina Turística expresó que tras las visitas a lugares de interés social de Cuba, “podemos vender mejor este destino turístico y que las personas vean que además de sol y playa, también Cuba tiene significativos logros en esos y otros campos, es decir, a partir de ahora contamos con abanico de opciones que le podemos ofrecer al cliente”.La afluencia cada día con mayor repitencia de turistas de todo el mundo es una muestra de la preferencia de los excursionistas por el Verde Caimán. Solo en los primeros diez meses del 2010, viajaron a la isla caribeña más de 2 millones personas, según cifras ofrecidas por el Ministerio de Turismo, que representa un 3 por ciento de crecimiento en el arribo de turistas a la Perla del Caribe, lo que constituye un record sin precedente . Solo en 2007 se registró una disminución en el arribo de visitantes al archipiélago, pero desde 2008 se aprecian progresiones.
Y pese a la crisis económica mundial, Cuba registró en 2009 un récord en de visitantes de 2,4 millones de personas, un 3.5 por ciento más que el año anterior, mientras que a nivel mundial tuvo una caída de un cuatro por ciento.
Para potenciar el turismo cubano se ha venido desarrollando en importantes países emisores de turismo, tanto de América, como de Europa y Asia, la campaña Auténtica Cuba, con positiva acogida.
La Perla de las Antillas clasificó como una de las mejores islas del mundo, de acuerdo con los resultados del Premios del Lector Viajero 2010, convocado anualmente por la revista británica Condé Nast Traveller UK. Lo anterior equivale que Cuba se ubica en el séptimo lugar, en la categoría: The best islands in the World (Mejores Islas del Mundo), entre otras consideraciones por la excelencia de la oferta gastronómica, los servicios de alojamiento, relación calidad-precio, atracciones y entretenimientos, hospitalidad de sus habitantes, mejores paisajes, y disponer de arenas blancas y finas.
Nos obstante el auge que exhibe el turismo cubano se trabajará en el desarrollo constante de productos novedosos y competitivos, que promuevan el disfrute de la naturaleza y el conocimiento de la historia, la cultura y las tradiciones.
Precisamente en la Convención Internacional de Estudios Turísticos que sesionó recientemente en La Habana, Miguel Brugueras, Premio Nacional de Economía de Cuba, enfatizó en la necesidad de renovaciones en la estrategia de los destinos caribeños, para mantener la afluencia de visitantes internacionales.
El especialista pronosticó un cambio en los patrones de comercialización y la necesaria diversificación, ya que se prevé el arribo a los 60 años de edad del 30 por ciento de los turistas internacionales, para quienes no constituirá una predilección el modelo de sol y playa. Entonces es valida la necesaria aspiración de enseñar al ser humano a cuidar el entorno y proporcionar los mejores caminos para el turismo.Autor: Lazaro David Najarro Pujol - Diciembre 1, 2010