Destino Cuba, ¿qué lo hace diferente?

valle de viñales

Valle de Viñales, un paisaje emblemático de Cuba

valle de viñales

Cruzar los océanos, las fronteras terrestres, marítimas y espaciales, e inclusive trasladarse dentro de un mismo país, hace de todo viaje una aventura en el que los viajeros, son sus protagonistas. Con el objetivo de palpar de cerca lo desconocido, comparar otras realidades, e inclusive contrastar informaciones adquiridas desde la perspectiva de otros, matizan los momentos de una historia que muchas veces se saben cómo inicia, pero no siempre se sabe lo que falta aún, por descubrir.

Ya sean otras culturas, lenguajes, geografías, artes, música, arquitectura, sabores culinarios, religiones, y un sin números de cuestiones que reflejan la idiosincrasia de cada territorio. Además de otras preferencias que parten por la percepción de cada viajero, hacen de los viajes turísticos un álbum fotográfico que traspasan las barreras de unas frías imágenes, plasmada en un papel.

Y es que a diferencia de un dispositivo electrónico, la memoria humana tiene una capacidad amplia en su espacio de almacenamiento cognitivo, y prioriza según el orden de relevancia de los sucesos vividos, o conocidos. Sin embargo, más que un espacio para almacenar información, nos quedamos con la empatía que nos causa aquello que nos rodea. O sea, no es sólo selfis, conocer idiomas, culturas, lugares, entre muchas vivencias; es además y por sobre todas las cosas, los sentimientos, los que priman en nuestros recuerdos.

Por eso los viajes turísticos recrean, ya sea de modo temporal o en circunstancias puntuales, postales de vivencias únicas. Las cuales nos rememoran: lugares anhelados, momentos soñados, o personas que marcaron pautas en nuestras vidas. A su vez, esto nos genera un antes y un después en nuestras vidas.

¿Por qué elegir el destino Cuba?

calle en trinidad

Gente de Trinidad caminando por una de sus calles

peatones en un calle en trinidad

Como expresara el Premio Nacional de Cine Julio García Espinosa, «todo hecho cultural tiene que convertirse en un acontecimiento». Y es que precisamente esta isla, es una amalgama cultural. Como diría Fernando Ortiz, estudioso de las raíces histórico-culturales afrocubanas «Cuba es un ajiaco». Y es que este ajiaco transgrede las barreras del idioma, llegando a penetrar en los corazones de los viajeros que se abren, en un viaje lleno de encanto, colorido, sonoridad y sabor. Claro está que si usted tiene planeado visitar el país, nada mejor que formar parte de este «ajiaco cultural».

El destino Cuba no es exclusivo por su paisaje, pues otros sitios cercanos a nuestra geografía encierran ese eclipse que contiene esta isla del trópico. Hay diferentes regiones que al igual que la nuestra tienen mágicas playas, con arena blanca; ejemplo de ello lo encontramos en la Cayería Norte. O balnearios exclusivos por su calidad como el de Varadero, tan popular dentro y fuera de fronteras.

Si es una persona viajera sabrá que existen otros sitios que encierran tanta sonoridad como cualquier calle habanera. Porque Cuba y principalmente su capital, es un conjunto de sonidos matizados por la rumba, la salsa y la fusión en general. Hay ciudades igual de coloridas como lo es Santiago de Cuba, donde se despierta cada mañana a golpe de son, sobre todo cerca del emblemático Parque Céspedes, o la tradicional Plaza de Martes.

hotel los jazmines y paisaje de viñales

Hotel Los Jazmines y el Valle de Viñales

paisaje de viñales

Existen otros parajes campestres con el verdor y la autenticidad de Viñales, pero pocos, me atrevería que afirmar en el mundo, con esa manera tan a lo guajiro que nos transmiten sus lugareños, de ser uno más de su pueblo. Ejemplo de ellos lo tenemos con el inolvidable Polo Montañez, tan grande y tan sencillo.

Opiniones diversas pueden haber sobre esta isla tropical. Siempre partiendo desde el criterio personal de quien lo ejerza. Donde pudiera o no, haber un mayor crecimiento económico que influyera de manera positiva, en una mejor calidad de vida. Pero sin dudas lo que nos hace únicos en el mundo, es la empatía que transmite nuestra gente. Y es que eso no se logra con una inyección de capital y una buena economía, con eso se nace y se vive. Porque eso es Cuba… su gente.


Autora: Lisandra Leyé del Toro

Publicado: Mayo 24, 2018