Isla de la Juventud: la ínsula de los recuerdos o de los mil nombres.

isla de la juventud
Isla de la Juventud

La Isla de la Juventud se encuentra situada al sur de La Habana, a poco más de 100 kilómetros del Surgidero de Batabanó. Es la más grande ínsula de los 672 cayos e islotes que conforman el Archipiélago de los Canarreos.

Su baile típico es el Sucu –Sucu, contagioso ritmo que reconoce como pionera a una mujer legendaria llamada Bruna Castillo. El Sucu –Sucu comenzó a gestarse por el año 1840 en la finca La Tumbita, muy cerca de lo que es hoy, Santa Fe.

Afirman que al principio tuvo varias denominaciones: rumbita, cotunto…, hasta que, en la década del veinte, adopta su nombre definitivo (El Sucu –Sucu), basado en el rallado de la bandurria y el arrastrar de los pies sobre los entarimados de madera de los bohíos y conucos donde se celebraban las fiestas.


atardecer en la isla de la juventud
Atardecer en la Isla

La Isla está vinculada a leyendas, aventuras y tradiciones. Tiene unos 2200 kilómetros cuadrados de superficie. Colón la denominó La Evangelista y su capital, Nueva Gerona, se fundó el 17 de Diciembre de 1830, bajo el nombre de colonia Reina Amalia en honor a la entonces esposa del rey Fernando VII; posee una preservada arquitectura ecléctica, marcada por singulares detalles del neoclásico.

Bajo el régimen colonial, a la actual Isla de la Juventud, se le denominó la Isla de los Depositados, ya que allí cumplían condenas los que se oponían a la metrópoli. El Héroe Nacional cubano José Martí estuvo confinado aquí. Tuvo un espacio en la finca colonial El Abra, sitio donde residió por corto tiempo. Aún se pueden apreciar algunos de sus objetos personales.


playa del hotel colony
Playa del Hotel Colony

El Abra, ubicada en una especie de abertura en medio de dos de las lomas de la Sierra de las Casas, es una finca que muestra la vida y costumbres en las haciendas de la época. La casa principal de El Abra (adquirida por José María Sardá el 26 de Octubre de 1868), se conserva en perfecto estado, al igual que su cocina independiente, el granero y la cochera, tanto como el viejo acueducto que abastecía de agua a la edificación. Se pueden apreciar incluso los muebles y habitaciones antiguos y documentos que explican la vida de José Martí Pérez en la Isla, en la que permaneció dos meses y cinco días, ocupando la primera habitación del segundo cuerpo que formaba la residencia.


presidio modelo
Presidio Modelo

José Sardá, el dueño de la hacienda se interesó por Martí, que estaba muy enfermo —a consecuencia de su débil complexión física, la tortura del grillete y las quemaduras de los ojos producidas por el polvo de la cal— y prisionero con solo 17 años edad (tras haber padecido los horrores del presidio político y condenado a trabajos forzados por sus convicciones patrióticas), y decidió traer a joven a El Abra, donde le dio atención hasta que fue deportado hacia España, el 15 de Enero de 1871, donde fue intervenido quirúrgicamente dos veces debido a las secuelas que dejaron las cadenas en su cuerpo.

En la Isla residen algunos familiares de la colonia japonesa que aquí se asentó a inicios del siglo XX, considerada la segunda mayor de su tipo en el país. El mejor melón de agua de Cuba lo cultivan estos japoneses.

cueva punta del este
CuevaPunta del Este

Alrededor de 100 kilómetros de Gerona existe el poblado pesquero de Cocodrilo, conocido antiguamente como Jacksonville. Allí residen descendientes de emigrados de las islas de Gran Caimán y Jamaica, que trajeron a estas tierras sus ritmos caribeños para incorporarlos a nuestra música tradicional. Estos últimos llegaron al suroccidente del territorio entre 1903. Además de los emigrantes japoneses, caimaneros y jamaicanos, también residen en la Isla colonos chinos y americanos.

En Punta del Este, en la parte sur de la ínsula, existen varias cuevas que muestran singulares exponentes del arte rupestre de los aborígenes cubanos, en especial del grupo conocido como guayabo blanco, de la cultura siboney, pinturas realizadas por los indios que antes vivieron en este lugar.

Los expertos calificaron el sitio como una Capilla Sixtina del arte rupestre del Caribe insular, al conservar en sus paredes 235 pictografías aborígenes que la convierten en la más importante de Las Antillas y donde se aprecia un calendario lunar, formado por 56 círculos concéntricos (en rojo y negro) y los nueve planetas del sistema solar. Las cuevas fueron descubiertas en 1910, por el francés de origen sajón Freeman P. Lagne.

En estas cavernas los arqueólogos hallaron también restos fosilizados de seres humanos, utensilios y la llamada Cruz Pinera, la que señala los cuatro puntos cardinales.

jungla de jones
La Jungla de Jones

El territorio cuenta con un peculiar jardín botánico llamado La Jungla de Jones, creado por un matrimonio de estadounidenses que llegó al lugar en 1902 y considerado como un pequeño ecosistema por los especialistas. Después que Jones falleció su esposa Helen continuó cuidando el parque hasta que murió en los años 50 del siglo pasado, como consecuencia de un asalto de unos prisioneros que lograron escaparse del Presidio Modelo.

En esa zona boscosa de la isla se localizan hasta 20 variedades de la especie frutal del mango, 10 de bambú, ocujes, yagrumas, cedros, palmas, aguacate y café que se dan la mano en el lugar para conformar una combinación de plantas autóctonas y exóticas en una especie de selva.

No se pueden dejar de mencionar los baños termales de La Fé, una fuente de agua medicinal descubierta en el medio del siglo XIX por un médico español.

nueva gerona
Nueva Gerona

En Punta Francés existe una barrera coralina de más de 400 kilómetros. Se afirma que la Isla es llamada por muchos: la tierra de los mil nombres, en alusión a las denominaciones recibidas desde su hallazgo.

El almirante Cristóbal Colon fue precisamente quien descubrió este territorio cuando realizaba su segundo viaje a la región, el 13 de Junio de 1494. Se afirma que fue el sitio donde más tiempo permaneció durante sus viajes al nuevo continente y lo llamo San Juan Evangelista. También aquí se le conoce como Isla de las Cotorras. Este estaba entre sus primeros nombres en una época donde desde el siglo XVI y hasta el XVIII la ínsula sirvió de refugio a varias tripulaciones de piratas y corsarios, quienes, según la leyenda, guardaron el producto de sus robos y fechorías en las cuevas de la isla y ha sido tomada como referencia por escritores y novelistas, surgiendo, así, otro de sus nombres el de la Isla del Tesoro.

Para los aborígenes, era simplemente Siguanea, mientras la denominación de Isla de Pinos es la más duradera, con un origen que se remonta a los pinares de la especie Caribbean que ocupa un área importante de la región. Posee espesos bosques tropicales donde se localizan iguanas de gran tamaño, jutías, palomas rabiche y puercos cimarrones, entre otras especies de animales.


Autor: Lazaro David Najarro Pujol - Diciembre 3, 2008