Santísima Trinidad de Cuba: entre los conjuntos arquitectónicos más completos y conservados del continente americano.

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Plaza Mayor
Trinidad.

La Villa de la Santísima Trinidad de Cuba, con más de cinco siglos de existencia, es una ciudad de obligada visita por el encanto de sus playas de ensueño, el impresionante salto de agua, las fascinantes montañas e su estupenda historia de piratas y corsarios.

Trinidad goza del honroso privilegio de estar entre los conjuntos arquitectónicos más completos y conservados del continente americano, rica en cultura y tradiciones.

Es considerada la ciudad-museo de la Perla del Caribe y posee parajes capaces de asombrar al turista más exigente. Al recorrer sus calles empedradas se aprecia ese ambiente colonial de antaño, presente en sus edificios de marcada influencia neoclásica y barroca. La villa fue fundada en el siglo XVI y se mantiene casi intacta no obstante el paso del tiempo.

El puerto de Casilda desempeñó un importante papel en el posterior desarrollo de una de las siete primeras villas fundadas en la Isla por el Adelantado Diego Velázquez.


arquitectura colonial en trinidad
Arquitectura colonial
Ciudad de Trinidad.

Trinidad que deviene bello tesoro de las más diversas riquezas, extendió sus límites en el siglo XVI, como consecuencia de su incipiente industria azucarera, para crecer como un núcleo urbano entre rejas de singulares formas, llamativas edificaciones y calles empedradas.

Es impresionante el Centro Histórico de la comarca, declarado por la UNESCO en 1988, Patrimonio Cultural de la Humanidad, junto a su Valle de los Ingenios. La majestuosidad comienza en la denominada Plaza Mayor, jardín de orgullosas palmas, que completa esa magia de una ciudad detenida en el tiempo. Los trinitarios han logrado mantener la villa muy bien conservada y han hecho de la preservación de las obras de arquitectura su razón de ser, tanto las domésticas, como las públicas y religiosas.


calle empedrada en trinidad
Calle empedrada
Ciudad de Trinidad.

La mayoría de las amplias, ventiladas y cómodas casonas y palacios de desmesurado lujo, cuentan con jardines interiores, techos de tejas rojas y, en algunas de las edificaciones, se pueden apreciar retazos artísticos propios de Trinidad, como el trabajo con la arcilla, el barro y lencería para integrarse al arte colonial cubano.

Sobresalen los museos Romántico, el Arqueológico Guamuhaya, el de Arquitectura, el de la Lucha Contra Bandidos o el de Ciencias Naturales Alejandro de Humboldt. Se suma a estas joyas arquitectónicas los edificios de la Plaza de los Artesanos, la Casa de la Cultura y la antigua Cárcel Real. Se distinguen en toda la demarcación las balaustradas de madera, enrejados y decoraciones artesanales, las paredes asombrosamente decoradas a mano. Sus habitantes mantienen las tradiciones artesanales de antaño.


calle empedrada en trinidad
Calle empedrada con adoquines
Ciudad de Trinidad.

Disímiles restaurantes se localizan en la vieja villa, en los que están presentes la cocina tradicional cubana para todos los justos: pescados, mariscos y carne de aves. Es muy distinguido, acogedor y bello el Jigüe, tanto como La Casa de la Gallega, la Finca María Dolores, las haciendas Codina y Los Molinos, entre muchas otras instalaciones, mientras que en La Canchánchara, el visitante puede degustar de una bebida tradicional de igual nombre que se elabora a base de aguardiente, miel y limón.

Una estancia en los hoteles Club Amigo Ancón, Brisas Trinidad del Mar, Las Cuevas, María Dolores, Gran Hotel Trinidad, Club Amigo Costasur y La Ronda, nos permitirá organizar un recorrido que nos convida a distinguir una ciudad de notable belleza arquitectónica y vigía de cinco siglos de cultura, tradiciones e historia.


Autor: Lazaro David Najarro Pujol - Marzo 11, 2009