hicuba.com
  Teléfono 53 7 2048244
  Este sitio web utiliza cookies

Menu

Destinos de turismo, hoteles, cultura y otros variados temas sobre Cuba

  • 0 Guantánamo y sus riquezas para el turismo de naturaleza

    0.00 de 0 votos

    En una de las puntas del archipiélago cubano, se encuentra el territorio bautizado con el nombre de Guantánamo, lo cual significa en lengua aborigen «tierra entre ríos». Fue fundado en 1797, alcanzando un gran auge debido la influencia de los emigrantes franceses provenientes de Haití. Sin dudas, una de las principales riquezas naturales que atesora este rincón oriental, está en la cantidad de ríos que confluyen dentro de su territorio, e incluso, uno de ellos divide a la ciudad haciendo de esta zona un lugar donde predominan los encantos naturales. Alguno de ellos (los ríos) guardan historias de amor en el fondo de sus aguas y sus piedras, pero de sobre una leyenda en particular, hablaremos luego de introducir al visitante, en los senderos de la tierra más changuicera de esta isla tropical. Es probable que hasta en el lugar más recóndito del planeta, se haya escuchado la internacional canción de la Guantanamera, de la autoría del músico cubano Joseíto Fernández, quien a través de sus letras inmortalizó este terruño. Y aunque la música hermana pueblos y no entiende de idiomas, la provincia de Guantánamo también es célebre (para tristeza de este pueblo), por tener enclavado dentro de su región a la ilegal base naval de los Estados Unidos; sin embargo, este capítulo de nuestra historia no disminuye los encantos que puede encontrar el viajero, a su paso por esta zona del país.    Aquí se hallan tres Patrimonios de la Humanidad como es el caso del Parque Nacional Alejandro de Humboldt, corazón de la Reserva de la Biosfera Cuchillas del Toa. Además de la Tumba Francesa con sus bailes y toques heredados de nuestros antepasados africanos, y su vez se refleja la influencia de la emigración haitiana que se asentó en estas tierras y los latifundistas franceses con su tercer patrimonio, Los Cafetales Franceses ubicados en Ramón de las Yaguas. Una de las bellezas de la geografía guantanamera está ubicada en Baracoa. Conocida como «la Primada» por ser la primera villa fundada por los españoles en la isla, durante el año 1512 y bajo el nombre de «Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa», esta ciudad cuenta con inigualables ríos, yunque, playas, museo arqueológico entre otros atractivos, que unido al trato servicial de sus habitantes realzan el encanto del territorio. Y retomando la anécdota pospuesta del inicio de este artículo, nos adentramos en la leyenda. Se cuenta que una delicada joven de piel bronceada, a la que todos llamaban por el color de sus ojos Miel, un día bañándose en las riberas del río fue vista por un navegante que quedó hechizado con su belleza, surgió el amor entre ambos, pero la posibilidad de la partida del marino entristecía a la muchacha. Miel, lloraba a la orilla del río y sus lágrimas nutrían las aguas que se volvían cada vez, más dulces. El joven navegante que acostumbraba a bañarse cada mañana en el río, terminó casándose con ella y abandonó su carrera de marino. Desde entonces así se le llama este afluente, y muchos aseguran que quien se baña en sus aguas, se casa en Baracoa, quedándose en ella para siempre. Uno de los méritos de esta provincia radica en el único zoológico de piedras del mundo. Si como escucha, es sólo aquí donde podrá disfrutar de esta composición entre lo natural y lo artístico. Ubicado en las serranías del municipio Manuel Tames, la instalación fue declarada hace 30 años Patrimonio de la Cultura Nacional. Construida por el escultor autodidacta Ángel Íñigo Blanco, quien era procedente de una familia campesina. El museo radica en la finca San Lorenzo, perteneciente a la familia Castellano. Íñigo observó que un caudal de materia prima estaba asequible en aquella hacienda, y que era algo novedoso para el mundo; entonces se le ocurrió la idea de representar a los animales esculpidos en piedra teniendo en cuenta el ambiente, ubicando a cada figura en el entorno similar a sus zonas de habita, en sus países de origen. Sólo me queda recomendarte que te aventures a este paraje de Cuba y compartas nuestra alegría, como un guantanamero más.  

  • 0 Provincia de Granma, naturaleza e historia para ecologistas y otros viajeros

    • Turismo
    • por Lisandra Leyé del Toro
    • 11-02-2019
    0.00 de 0 votos

    Como una provincia llena de historia donde se fraguó la cubanía, se erige la seductora Granma con una mezcla de espectaculares paisajes de ciudad y campo, donde la historia se entre cruza en sus calles y su gente. La pureza de su aire se da de la mano con los excursionistas que prefieren adentrarse a la Sierra Maestra, espina dorsal de la geografía oriental del país. Pero, antes de continuar el comentario sobre la belleza natural de la provincia, hagamos un poco de historia. Fue precisamente en estos parajes donde se dio probablemente el primer gesto de rebeldía. Hatuey un cacique aborigen, se enfrentó a la opresión de los españoles, debemos aclarar sin embargo que este no es un ejemplo aleatorio del gran patriotismo vivido en estas tierras. Bayamo, la ciudad de mayor importancia de Granma, fue la primera Capital de la República en Armas y la segunda villa fundada por el conquistador europeo Diego Velázquez. Aquí nació el Himno Nacional, además de este acontecimiento hay que destacar que en esta ciudad sus pobladores prefirieron quemarla antes que entregarla en manos de los españoles. Fue en Dos Ríos, territorio de la provincia donde cayó para tristeza de la nación, pero bajo un combate contra los enemigos, nuestro Héroe Nacional José Martí, el 19 de marzo de 1895. También Bayamo vuelve a tener protagonismo en la historia reciente de Cuba con el asalto al cuartel de la ciudad el 26 de Julio de 1953, a lo que se suma que por sus costas desembarcó Fidel Castro con sus guerrilleros en 1956 y sus montañas se convirtieron después en escenario de la lucha contra la dictadura de Batista.      Con una armonía entre el llano y la montaña, este territorio se distingue por tener en sus límites muchas de las cimas más altas de la nación, junto a la inmensa llanura del Cauto, una de las más extensas y uniformes de Cuba. En la zona sur del territorio granmense, ocupando una tercera parte se encuentra la colosal Sierra Maestra. De este macizo montañoso vierten todos los ríos más importantes de la provincia. Entre ellos, contamos primeramente con el Cauto, el más largo de los ríos en el territorio nacional, además del Cautillo, Bayamo, Buey, Jicotea, Yara, Jibacoa, y Vicana, entre otros. En la vertiente Sur de la Sierra se destacan los ríos Mota y Macío. El contraste físico que caracteriza a la provincia se aplica igualmente a sus costas y mares. De las orillas bajas y cenagosas, pobladas de manglares y pantanos, las aguas poco profundas y las cayerías del Guacanayabo a, la árida majestad de las terrazas del Sur, donde se localiza el punto más meridional de la isla, La Punta del Inglés. Para realizar el ascenso a la Sierra Maestra se puede tomar opcionalmente un sendero que conecta los diferentes estadios de recuperación de un bosque, que devino en plantación cafetalera y que regresa a su estado natural nuevamente. En él se puede disfrutar de la observación de reptiles, la mariposa de cristal conocida como la greta cubana, además de plantas endémicas como las orquídeas. Y para terminar el recorrido, nada mejor que deleitarse en las pequeñas posas de aguas cristalinas, conectadas en cascada formando parte del río La Plata. La recomendación de los pobladores a los viajeros es la de pernoctar en el campamento rústico de la Aguada de Joaquín, a solo tres horas del Pico Real de Turquino. Una noche permitirá al visitante intercambiar y aclimatarse al ambiente particular del lugar. A una hora de distancia aproximadamente se sitúa el Parque Nacional Desembarco del Granma, el cual cuenta con uno de los ecosistemas más originales y hermosos de todo el archipiélago. Constituye el mayor y más conservado exponente mundial de los sistemas de terrazas marinas, emergidas y sumergidas, considerado por especialistas uno de los lugares más bellos y destacado del archipiélago cubano, tanto por sus valores naturales, como por haber sido escenario de relevantes acontecimientos de nuestra historia nacional; razones por la cual en 1999 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Parecerá imposible completar un recorrido que abarque todos los sitios antes mencionados, aunque se debe aclarar que estos son sólo algunos de los que pudiera captar la atención de los visitantes ecologistas, que recorren la provincia de Granma; aunque de seguro haciendo una adecuada planificación del tiempo y el presupuesto, se podrá saborear la cubanía que impera en nuestros campos y ciudades.

  • 0 El Museo Finca La Vigía y un Ernest Hemingway muy cubano

    0.00 de 0 votos

    Ernest Hemingway fue un prolífico exponente de la literatura norteamericana, escribió grandes novelas como Por quién doblan las Campanas, el best seller el Viejo y el Mar, A través del río y entre los árboles, París era una fiesta e Islas en el Golfo, además de artículos de prensa, todo ello le mereció el premio Nobel de Literatura.   La residencia donde este extraordinario hombre consagró su dedicación plasmada en texto, está ubicada en la barriada de San Francisco de Paula, a 12 ½ Km de La Habana, actual Museo Finca Vigía, ahí consagró gran parte de su vida Hemingway. El Museo Finca Vigía se encuentra situada en una colina donde, hasta bien entrado el siglo XIX, estuvo emplazado un puesto de vigilancia del ejército español (de ahí su nombre). En el año 1887 pasó a ser propiedad privada y hogar de Miguel Pascual Baguer, maestro de obra y arquitecto catalán. En este terreno construyó una espaciosa y ventilada casa familiar, en la que vivió hasta el año 1903. Poco después el francés, Joseph D´Orn Duchamp, la compró con el objetivo de alquilarla como quinta de recreo. En 1939 Martha Gelhorn, tercera esposa de Hemingway, descubrió Finca Vigía entre los anuncios clasificados de un periódico habanero y convenció a su esposo para abandonar el Hotel Ambos Mundos, donde se hospedaban. El 28 de diciembre de 1940 Hemingway compró Finca Vigía por el precio de 18 mil 500 pesos. Pero fue su cuarta esposa, Mary Welsh, la que se ocupó de acondicionar la finca con muebles diseñados por ella y construidos por carpinteros vecinos de San Francisco de Paula. Hemingway pasó en Finca Vigía casi la mitad de sus años útiles como escritor y fue donde escribió sus obras cumbres. Residiendo allí le fue entregado el Premio Nobel de Literatura en 1954, que él dedicó y entregó al pueblo cubano. Semanas después de la muerte del escritor, su viuda dispuso cumpliendo el último deseo de su esposo, el traspaso para el gobierno cubano de la residencia y los objetos personales del escritor. En agosto de 1961 retornó a Finca Vigía y en el encuentro que sostuvo con el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, donó la propiedad para el disfrute cultural del pueblo cubano. Convertida en museo el 21 de julio de 1962, es la primera institución creada en el mundo para divulgar la vida y la obra del Premio Nobel de Literatura de 1954. La biblioteca fue en un principio la habitación para invitados, pero debido a la acumulación de libros, Mary Welsh diseñó sus muebles y la convirtió en biblioteca. Allí se guardaban todos los papeles importantes de la propiedad. En los gabinetes se conserva una colección de jarras de los distintos restaurantes de los que Hemingway era asiduo, fuentes, vasos y adornos venecianos, así como lozas y cristalería con el emblema de Finca Vigía. Hemingway no utilizaba el estudio para la función que tenía, de hecho, el gran escritorio sirvió para acumular objetos que lo convierten prácticamente en un pequeño museo sobre sus viajes por el mundo.  El cuarto de huéspedes fue acondicionado para los huéspedes por Mary Welsh, pero que anteriormente funcionó como cuarto de los gatos. La Habitación de la esposa era la habitación matrimonial, aunque los libros y demás objetos en su mayoría pertenecían a esta dama. En el cuarto de trabajo habitualmente en las primeras horas del día, escribía Hemingway. Durante ese tiempo el silencio debía ser total en Finca Vigía. Acostumbraba a trabajar directamente en su máquina de escribir o utilizando un lápiz de grafito. Hemingway trabajaba de pie, en bermudas, sin camisa, casi siempre descalzo sobre la piel de un kudú cazado en 1953. En el baño, Hemingway mantenía un librero bien provisto y un revistero con publicaciones de temas de su interés. Acostumbraba además a medir su peso diariamente, dato que anotaba en una de las paredes. La torre es una construcción añadida en 1947, por idea de Mary Welsh, en el lado izquierdo del fondo de la casa. Consta de tres pisos y su altura es de 12 metros. El primer piso pertenecía a los más de cincuenta gatos que habitaban en la finca. El segundo piso se utilizaba como depósito donde se guardaban baúles de viajes, instrumentos de pesca y caza, entre otros objetos. El tercer piso, la dueña lo había pensado como lugar de trabajo para su esposo, pero Hemingway no llegó a escribir aquí. Lo utilizó preferentemente para revisar las pruebas de galeras de sus libros u otros menesteres que no fueron la creación literaria. El Bungalow era el sitio destinado fundamentalmente a sus hijos cuando venían de visita a Finca Vigía.  Ernest Hemingway acostumbraba a nadar media milla en la piscina de Finca Vigía cuando terminaba de trabajar. El Yate Pilar se convirtió en uno de sus sitios favoritos. Estrecho de proa y espacioso de popa, fue construido con roble negro americano. Alcanzaba una velocidad de 8 nudos y poseía motores de gasolina. Este «cubano sato» como él mismo se declarara, vivió en la isla por más de 20 años dejando una marcada huella en muchos lugares del país como, La Bahía de La Habana, Habana Vieja, el Hotel Ambos Mundos, el Bar-Restaurante Floridita, Las Terrazas de Cojímar, la Cervecería Hatuey, la Marina Hemingway, Finca Vigía, y los cayos Mégano y Coco. Tenía tanto de cubano, como de americano.  

  • 0 La legendaria Camagüey en sus 505 años

    0.00 de 0 votos

    Santa María del Puerto del Príncipe arriba a sus 505 años de fundada y no por eso pierde su encanto. La provincia con mayor extensión de Cuba, nuestra patrimonial Camagüey festeja un poco más de medio siglo de existencia este 2019. La ciudad de Camagüey fue una de las primeras siete villas cubanas, y hoy día constituye uno de los sitios más llamativos de la isla. Con cierta semejanza a la ciudad cristiano-musulmana andaluza, debido a sus calles estrechas y sinuosas que se abren en plazas y plazuelas, donde por característica siempre hubo una iglesia parroquial que definía una barriada, se erigió el trazado caprichoso que se fue dibujando en la parte antigua de la villa fue el resultado, entre otras razones, del incumplimiento de las leyes; lo que provocó la distribución espontánea de las tierras y el diseño de la viviendas, que respondía a la fortuna de las familias; el hecho de estar situada entre dos ríos también contribuyó a este entramado laberíntico  que nos remonta a la ciudad antes mencionada. Hace apenas un poco más de una década, específicamente en 2008 su centro histórico fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. En él conviven como en luna de miel, diversos estilos arquitectónicos que incluyen tanto el patrimonio edificado de la época colonial como el de la etapa republicana. Las vastas llanuras y abundantes especies de palmeras caracterizan el paisaje tierra adentro. Dos agrupamientos montañosos de poca elevación sobresalen en el llano panorama: La Sierra de Cubitas, al norte, es notable por los cañones y abras que la cortan, profunda y transversalmente. Es considerable la presencia de cuevas con formaciones secundarias y de interés paleontológico y arqueológico; en la Sierra de Najasa, al sur, se destacan los yacimientos de maderas fósiles, entre otros elementos naturales notables. Justo en su mismo centro, como si emergiera del pasado, irrumpe la ciudad capital, con sus soberbios campanarios y la elegante longevidad de los edificios que un día fueron el centro de la villa de Santa María del Puerto del Príncipe. Siendo uno de los balnearios más lindos de Cuba, la playa de Santa Lucía se encuentra situada a 110 kilómetros de la ciudad capital. Este es el principal destino turístico del territorio. Bendecido por la naturaleza se extiende por 22 kilómetros desde Punta de Ganado hasta Playa Los Cocos. Zona apreciada por la extensión de su franja de arena y la sensación de privacidad que brinda. Bañada por el Océano Atlántico, el típico color de sus aguas y la cercanía de una de las formaciones coralinas más extensas del mundo la diferencian de otras playas de la costa norte cubana. La tierra del tinajón como también es conocida Camagüey, celebra el penúltimo mes del año desde el 2007 sus festejos, evento que sirve de pretexto para aglutinar todas las manifestaciones culturales. Dicha iniciativa surgió gracias al empeño del afamado músico cubano Adalberto Álvarez. El trabajo donde los artesanos tienen como protagonistas al barro y al fuego, ha hecho sobresalir a un elemento distintivo de esta urbe, el barro el cual ha definido el carácter y configuración de la ciudad desde el siglo XVI. Y es que este territorio cuenta con atracciones para los diversos gustos, entre ellos está la posibilidad de admirar en medio de su habita natural, la fauna salvaje. El Iguana Tour es la excursión ideal para los adeptos a las emociones. En este recorrido el cliente experimenta la posibilidad de convertirse en un corsario moderno cuando, a bordo de una confortable embarcación. Aquí se penetra en las aguas que abrazan la Playa Santa Lucía para acercar al visitante a las ruinas del Fuerte San Hilario. Se podrás disfrutar además de una hora de snorkel, y fotografiar delfines en el interior de la Bahía de Nuevitas, muy comunes en cierta época del año. Para culminar por todo lo alto, el almuerzo tiene lugar en un entorno de singular belleza; una isla en medio de la bahía donde se observan jutías, aves, árboles autóctonos y especialmente iguanas, quienes no temen al contacto humano y se muestran como buenas anfitrionas. Nada, que explorar el vasto territorio camagüeyano, es toda una experiencia para disfrutar si andas por estas tierras.

  • 0 Holguín, ciudad de tradiciones y encantos

    0.00 de 0 votos

    El primer punto del territorio cubano por donde desembarcó el Almirante Cristóbal Colón fue por Bariay, perteneciente a Holguín ubicada en la zona oriental del país. Esta provincia siendo la cuarta de mayor extensión del país con 9300,6 km² fue fundada en 1545 por el militar español García Holguín junto a su esposa y un séquito de 50 a 80 personas, y bajo la advocación religiosa de San Isidoro, lo que se llamó después el Hato de San Isidoro de Holguín, pero a parte de estos datos ¿qué la hace tan atractiva y romántica? ¿porqué muchos prefieren desplazarse hasta este lugar tranquilo y alejarse del encanto y el bullicio de las grandes urbes como La Habana o Santiago de Cuba? Cuando se arriba al tercer día del quinto mes del año, holguineros y visitantes celebran la tradicional fiesta cristiana de Las Romerías de Mayo. Conmemoración que se caracterizó desde sus inicios, por la partida del pueblo en procesión desde La Iglesia de San Isidoro hasta La Loma de La Cruz. Una vez llegado al lugar, se oficiaba la misa para luego pasar a la apertura del festejo que duraba hasta el día siguiente. Con el tiempo, la festividad católica trascendió y la hicieron suya otras creencias hasta convertirse en una fiesta popular, la cual culmina con la abundancia de comestibles y el deleite de bebidas.  Debido al difícil acceso para que los habitantes llegaran hasta la cruz y pudieran concluir el jolgorio acostumbrado, y para darle un mayor esplendor, Oscar Albanés Carballo Presidente de los Caballeros Católicos, propuso construir una escalinata, la que actualmente distingue a la ciudad de los parques, como también es conocida Holguín. Con el objetivo de recaudar fondos para la construcción de la escalinata que finalmente contó con 458 escalones, se hicieron verbenas durante los 23 años que se estuvo ejecutando la construcción. Se hizo además un oratorio formado por una pequeña plazoleta en forma de balcón, y la cruz encima de un pedestal como un altar. También, se reconstruyó el fuerte y una rotonda el propio tres de mayo, pero de 1950. Cada año en el mes de mayo con Las Romerías, se conjugan la tradición y la modernidad para convertir de esa forma a la ciudad de Holguín, en la Capital del Arte Joven. Otro de los encantos de esta provincia se encuentra en un pueblo de pescadores. Gibara es una villa fundada en 1817 donde se hace culto al Cine Pobre, aunque rico en su calidad audiovisual evento que atrae un alto flujo de visitantes nacionales y extranjeros. Este singular rincón holguinero está enclavado a la entrada de una bahía rodeada de montañas, y es cede anualmente durante el mes de abril del Festival de Cine Pobre. El oleaje marino es un elemento esencial con el que todo viajero debe lidiar, si es que Gibara es el lugar escogido como puerto de atraco durante su recorrido por la isla. Por lo general, los pobladores son personas hospitalarias que pueden ayudar a encontrar casas de alquiler, sobre un precio que oscila entre los 8 y los 10 CUC por noche, además de cualquier otra inquietud de los foráneos, como encontrar donde comer a precios asequibles. En este pueblo hay varios paladares de excelente calidad como La Cueva Taína, El Curujey, Las Terrazas o Villa Azul. En todos estos lugares el precio del plato principal está sobre los cuatro CUC, y el menú se basa en las comidas típicas del pueblo, fundamentalmente provenientes del mar. Gibara es sin dudas uno de los rincones más bellos de la geografía cubana. Si estás planificando un recorrido por el oriente de Cuba, te recomendamos la ciudad de Holguín con su tradicional fiesta de las Romerías de Mayo, y su espectacular vista de la Loma de la Cruz. Y para concluir con broche de oro, nada mejor que llegarse hasta el atrapa sueños y suspiros de locales y visitantes, rincón pesquero de Gibara y ser parte de los aires festivaleros del Cine Pobre que allí se vive a toda intensidad.    

  • 0 Por la ruta del turismo funerario en Cuba

    • Turismo
    • por Lisandra Leyé del Toro
    • 29-01-2019
    0.00 de 0 votos

    Puede que no sea una de las modalidades de turismo que más adeptos encuentra, pero también el turismo funerario tiene sus seguidores en todas partes del mundo. Los cementerios de Colón en La Habana y Santa Ifigenia en Santiago de Cuba, se destacan con predilección entre los turistas provenientes de Alemania, Francia y España. Algunos viajeros buscan en ellos, conocer más sobre la nacionalidad cubana. Cuba es un país tan rico en su cultura y sus tradiciones, que en los últimos años se ha potenciado el arribo de viajeros que vienen en busca de nuestras esencias, con lo cual esto influye notablemente en los diversos gustos de los foráneos, principalmente europeos interesados en conocer el arte funerario de la Mayor de las Antillas. Muchas personas, viajan a los distintos cementerios del mundo, para conocer los sepulcros de celebridades y apreciar las esculturas que guardan restos de personas valiosas, tanto para el arte como la política. Ese es el caso del desarrollo de esta especialidad dentro del turismo cultural cubano. Los camposantos de este país seducen a un segmento específico de viajeros, quienes eligen además a esos sitios para ampliar sus conocimientos sobre nuestra nacionalidad. En la capital existen 21 cementerios, pero el que llama la atención de los viajeros y goza de gran preferencia es la Necrópolis de Cristóbal Colón o como comúnmente se le llama, «el Cementerio de Colón». Otros dentro del territorio nacional que ganan adeptos son los cementerios Tomás Acea y Reina, en la central provincia de Cienfuegos; y Santa Ifigenia, en la oriental ciudad de Santiago de Cuba. Pero sólo Colón y Santi Ifigenia son los que cuentan con recorridos turísticos, con predilección en viajeros provenientes de Alemania, Francia y España. ¿Pero qué se puede encontrar de atractivos en estos lugares? Algunos extranjeros buscan fundamentalmente el excelente estado de conservación de mausoleos y esculturas, y la historia acumulada en esos escenarios. En la capital cubana existe el programa Ruta y Andares de la Oficina del Historiador de la Ciudad, que incluye un recorrido por el interior de la Necrópolis de Colón, es, sin dudas, un lugar muy interesante, además de por su historia por las esculturas y obras de arte que atesora. En la Ciudad de La Habana existen 21 cementerios, entre los que sobresale el de Colón ubicado en la esquina de Calzada de Zapata y Calle 12, en el barrio de El Vedado. Por demás, no solo es el más importante cementerio capitalino, sino de toda Cuba, y está catalogado entre los más extensos del mundo. En él se conserva una gran cantidad de obras escultóricas y arquitectónicas, motivos por lo que algunos expertos lo consideran como el tercero del orbe, antecedido por el de Génova en Italia y uno de Barcelona, España. Su construcción se comenzó el 30 de octubre de 1871, y concluyó 15 años después, el 2 de julio de 1886. El arco de entrada es impresionante con un conjunto escultórico en su punto más alto preparado en mármol de Carrara, de 34 metros de longitud por 21,66 metros de altura toda la portada. Ese conjunto representa las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad, y fue obra del arquitecto español Calixto de Loira, mientras los relieves de las esculturas en mármol son del cubano José Villalta de Saavedra. Esta ciudad funeraria tiene 560 mil metros cuadrados donde se combinan estilos como el ecléctico, románico, gótico, griego, egipcio, militar, renacentista, neoclásico, art nouveau, art deco, racionalista y moderno. Es increíble esta fusión de estilos y el empleo de los más variados materiales y ornamentos en rejas, cancelas, balaustradas, vitrales, columnas, y cruces de diferentes religiones. Se emplearon, además, materiales como mármol de Carrara, granito, piedra, maderas preciosas, y bronce, en querubines alados y hasta reproducciones fotográficas en superficies de porcelana. La portada de estilo bizantino da paso a dos amplias avenidas nombradas de norte a sur Cristóbal Colón y Obispo de Espada, y de este a oeste Fray Jacinto, marcador principal. Calles, manzanas y lotes componen esta ciudad mortuoria. Los especialistas lo consideran un verdadero monumento arquitectónico de la antigüedad, además de ser el único cementerio americano dedicado al gran navegante genovés. Entre las construcciones más remarcables está el conjunto dedicado a un grupo de bomberos muertos en 1890, de 10 metros de alto, obra del escultor español Agustín Querol. Y entre los mitos aparece la tumba de Amelia Goire de la Hoz, dama de alta sociedad, conocida como «La Milagrosa», a donde acuden peregrinos en busca de algún beneficio espiritual o físico. El mito parte del hecho que luego de varios años enterrada, su cuerpo permaneció intacto al abrir el ataúd. Patriotas, militares, políticos y héroes comparten espacios de alguna manera. Es un lugar que atrae sin dudas miradas, entre los amantes de la arquitectura y las esculturas. El cementerio Santa Ifigenia, es el más antiguo de esta isla. En la actualidad es de parada obligada para centenares de viajeros del mundo. Ubicado en el oriente cubano, en la provincia de Santiago de Cuba, es una especie de lugar de peregrinación, primero para los lugareños y en la actualidad para muchos extranjeros pues allí está el Mausoleo a Martí, reconocido como el más universal de los cubanos. Inaugurado el 28 de abril de 1868 en la actualidad cuenta con más de 140 años, y en su parte original se encuentra la tumba más antigua, la de la familia Navarro, que data del 25 de abril de 1868. Sin embargo, un impacto fundamental puede estar en que en el lugar descansan 32 generales de las guerras de independencia de este país, de los que 28 fueron orientales. Los restantes que menciona son Ramón Leocadio Bonachea de Sancti Spíritus, Matías Vegas Alemán, de Islas Canarias, España, o el general canadiense William O´Ryan, cuya tumba está muy cerca de Perucho Figueredo, el creador del Himno Nacional. Refiere también a los generales José Maceo, Rafael Maceo, Guillermo Moncada, Flor Crombet, Luis Martí y Silverio del Prado, una constelación de héroes de esas guerras. El mausoleo más importante está dedicado a José Martí (La Habana 1853- Dos Ríos, Oriente.1895) que descansó junto a los veteranos desde 1947 hasta 1951, cuando el 30 de junio se inaugura el actual sepulcro, el más relevante de todo el cementerio, y de Cuba. La parte vieja del cementerio es de tumbas cerradas a la perpetuidad, pues funciona como museo al aire libre, y después de un parque divisor es que están las tumbas estatales. Todo es patrimonio histórico cultural de la ciudad de Santiago de Cuba. En este camposanto está el mayor por ciento de los mártires de este país. Este también es el cementerio de la música y los artistas, con su Sendero de los trovadores con los restos de Pepe Sánchez creador del son, y muchos célebres, entre ellos Francisco Repilado conocido internacionalmente como Compay II, quien junto al Buena Vista Social Club recorrió el mundo. Y lo curioso de la tumba de Compa II es que sus restos descansan sobre arena de la playa Siboney, la más popular de la ciudad santiaguera, de donde son sus orígenes. En su lápida está el nombre de su última canción, Las flores de la vida, su guitarra y sombrero, en bronce. El turismo funerario pudiera ser una opción atractiva y de una gran riqueza cultural, si está de paso por esta isla tropical.

  • 0 Cuba y sus tesoros naturales

    0.00 de 0 votos

    Cuba se distingue por ser el mayor país del Caribe, y cuenta con una gran riqueza natural distribuida por todo el territorio. A lo largo de la isla, existen cientos de cayos que lo definen como archipiélago, y los mares circundantes ostentan paisajes maravillosos, espectaculares variedades de la flora y la fauna con elevados niveles de endemismo. Entre las atracciones naturales más conocidas y accesibles desde una perspectiva generalista, donde se pueden experimentar múltiples actividades para interactuar con el verde del entorno y su combinación inevitable con el mar, senderos ecológicos y temáticos, paseos a caballo, cicloturismo, observación de aves, exploración de cavernas, escalada, buceo, entre otros, para regresar energizados y llenos de aire fresco a nuestra cotidianeidad. Ubicada en la península occidental, específicamente en pinar del Río, tenemos a Guanahacabibes. Allí se precian de la salud de aves, iguanas, venados, jutías, cangrejos y cocodrilos que habitan en los bosques costeros, especialmente del cuidado que profesan durante la anidación de las tortugas marinas. Poseen unos 150 sitios arqueológicos aborígenes. El Valle de Viñales dentro de la misma región, fue declarado como Paisaje Natural de la Humanidad, combina extensas llanuras verdes y sembrados, con sistemas de cavernas y múltiples elevaciones pintorescas, llamadas mogotes, en un espectáculo digno del más hermoso óleo, y apoyado por una vistosa urbanización que reúne un gran número de alojamientos privados. Otro de los grandes tesoros del que cualquier viajero puede disfrutar, es sin dudas la Ciénaga de Zapatas en Matanzas, el mayor humedal del Caribe insular, categorizado como sitio Ramsar. Tiene el más grande reservorio de aves migratorias y endémicas de Cuba, como el tocororo y la ferminia, y un criadero de cocodrilos esencial para la preservación de la especie.   En el centro del país entre Ciego de Ávila y Camagüey se localiza Jardines de la Reina. Archipiélago casi virgen al sur de Cuba, compuesto por más de 600 cayuelos inmensamente ricos y modelo de explotación sostenible. Más de cien especies de peces de importancia económica y contemplativa, crustáceos, tortugas y corales, permiten la pesca deportiva controlada y el buceo, desde hostales flotantes. En el corazón del destino turístico Jardines del Rey, muy cerca de transparentes playas y hoteles Todo Incluido está el parque Bagá. Allí se muestran animales exóticos, 300 especies de plantas y un restaurante ecológico, ideal para los viajeros que prefieren entrar en contacto con un medio natural. Ciertos paisajes descollantes que merecen un concurso de fotografía cada año, se llega a través de duras pendientes y es en Topes de Collantes en Cienfuegos. Allí existen todas las condiciones para el descanso, para combatir el estrés, mientras se exploran senderos entre helechos arborescentes, saltos de agua, aves, anfibios y mamíferos. En la zona oriental entre los territorios de Holguín y Guantánamo podemos encontrar el Parque Nacional Alejandro de Humbolt. Es la reserva de biosfera más amplia e importante de la Isla, y está declarada como Patrimonio de la Humanidad. En ella coexisten ecosistemas de montaña, costa y ríos. Allí está representado el dos por ciento de la flora universal y viven animales raros como el almiquí. Fue el último lugar en Cuba donde se vio al carpintero real. Continuando por el oriente del país tenemos con mil 972 metros de altura sobre el nivel del mar el Pico Turquino en Santiago de Cuba, lo que lo clasifica para ser la mayor elevación en toda la isla. Su ascenso, que dura uno o dos días según la ruta elegida, supone una aventura adornada por la naturaleza exuberante y plena. Subir hasta la Gran Piedra, una elevación coronada por una gigantesca roca volcánica de 75 mil toneladas, es la excursión más demandada por los cruceristas que arriban a la bahía de Santiago de Cuba. Desde allí se domina completamente la reserva de la biosfera Baconao. Y en uno de los extremos de la isla y aislada de la urbe, tenemos a la Ciudad Primada Baracoa, primera Villa fundada en 1511 por los colonizadores españoles. Entre montañas, ríos y el mar, Baracoa permite escalar El Yunque, disfrutar paseos en bote, observar aves, caracoles polímita (endémico del país, es considerado el molusco terrestre más bello del mundo por las extraordinarias variaciones y combinaciones cromáticas que presentan sus conchas) plantaciones de café, cacao, cocoteros y los platos a base del pez tetí.   Además de las famosas playas de arenas blancas, Cuba ofrece varias opciones naturales, al aire libre. Ese destino turístico cuenta con 14 parques nacionales, 25 reservas ecológicas y seis reservas de la biosfera, que se entrelazan con valores hídricos, costeros, comunitarios, turísticos, de flora y fauna silvestre. La flora autóctona expone unas seis mil 300 variedades y su fauna contabiliza cerca de 16 mil 500 especies.

  • 1 Las Parrandas cubanas, fiesta y tradición

    0.00 de 0 votos

    En el mundo entero existen festividades tradicionales arraigadas en la cultura popular de cada país, que perduran a través del tiempo. En Cuba son las Parrandas de Remedios. Sus inicios nos remiten a inicios del siglo XIX, cuando un sacerdote llamado Francisco Vigil de Quiñónez (Francisquito), decidió contratar a un grupo de niños para que, en las frescas madrugadas del 16 al 24 de diciembre, hicieran un ruido infernal y despertaran a los vecinos de la villa, que preferían quedarse durmiendo y no participar en las misas de Aguinaldo. No se sabe con certeza si el joven sacerdote logró el sentido religioso, pero este alboroto evolucionó y trascendió como una genuina tradición folklórica que se ha convertido en Fiesta Nacional. Los niños de entonces recorrían las calles con pitos, fotutos, matracas, rejas, latas rellenas con piedras y todo aquello que hiciese un ruido espectacular. Para esto el pueblo se dividía en ocho barriadas, ellas eran Camaco, El Cristo, San Salvador, El Carmen, Buen Viaje, La Parroquia, la Laguna y Bermeja. En la actualidad Remedios en un pueblo pequeño de la provincia de Villa Clara, en el centro del país, donde sus habitantes atesoran su tradicional fiesta popular como el momento más importante del año. El día 24 de diciembre, fecha en la que tiene lugar La Parranda, todo «remediano» está en las calles listo para apoyar a su barrio en la competencia: el Carmen vs San Salvador, presentan a lo largo de la tarde y de la noche todo aquello en lo que han volcado sus esfuerzos durante el año entero. En la mañana se parte en peregrinación desde el Museo de las Parrandas Remedianas hasta el cementerio de la ciudad, donde descansan parranderos ilustres. Las banderas de ambos barrios se enarbolan al frente del cortejo y los músicos interpretan las polkas, inmersos en la multitud. Esta especie de ritual evoca a los parranderos muertos que, homenajeados, acompañarán la fiesta durante toda la noche. Así, se reflejan la energía y la emoción del público, se desarrolla la fiesta; entre trabajos de plaza con sus impresionantes juegos de luces que trasladan al espectador hacia adentro de la historia que representan. Las carrozas con sus personajes cargados de elegancia y dignidad, y los espectáculos de pirotecnia, exhibiciones que convierten la noche en día, erizan la piel y aceleran el corazón. Los vestuarios varían cada año de acuerdo a las leyendas de las carrozas. Los barrios cuentan con una banda de música y compiten con los changüíes. Además, tienen una bandera y un animal que los identifica. Tradicionalmente, cada año hay diseños de nuevos estandartes. Entre los atractivos que gozan de la predilección del público; un público ansioso de experimentar emociones están los fuegos de artificio. Debido a su variedad, los más gustados son los voladores y los morteros por el efecto visual y sonido que despierta sensaciones entre los espectadores. Nunca nadie sabe quién gana, porque no se juzga, no se premia: el único juez es el público y el único premio su alegría. Por eso todo el mundo gana, aunque a veces, o casi siempre, los remedianos dicen que el barrio campeón es aquel al que pertenecen. Los tres elementos: la carroza, la conga y la pirotecnia son fundamentales en la parranda de barrios, y constituyen un valioso patrimonio cultural de estas porfías amistosas, que se trasmite de generación a generación. Dichas fiestas populares, han devenido en un símbolo de la identidad y memoria histórica de algunas comunidades, y se les considera una de las prácticas culturales más enraizadas y con amplia participación multitudinaria. Las Parrandas de Remedios, es considerada una de las tres principales fiestas nacionales de Cuba, evento navideño nacional al que todo buen viajero debe asistir, y convertirse un remediano más, durante esos días festivos.   

  • 0 Memorial José Martí: visita obligada para conocer sobre Cuba

    • Turismo
    • por Lisandra Leyé del Toro
    • 03-12-2018
    0.00 de 0 votos

    Planificar un viaje a esta isla llena de historia, sin lugar a dudas crea expectativas sin precedente para algunos turistas. Para otros los propósitos varían, según lo conocido en las visitas anteriores. Los lugares caminados pueden ser repetidos, pero está presente la necesidad de descubrir lo nuevo, viajar por las ciudades que se quedaron fuera del recorrido anterior, experimentar ya sea haciendo un turismo, ecológico, de ciudad, o, sol y playa. Si usted es de los que se decide venir hasta la Habana, pues le recomendamos un lugar simbólico para todos los cubanos «el Memorial José Martí». A 142 metros sobre el nivel del mar se erige el mirador del Memorial, con 78.50 metros de diámetro. Este es el punto geográfico más alto en la ciudad de La Habana, y puesto que la villa de San Cristóbal de La Habana está próxima a cumplir los 500 años de su fundación, cada viernes desde las nueve de la noche el público puede disfrutar de una vista panorámica, y del embrujo que conquista la preferencia de nacionales y extranjeros por una ciudad que en ocasiones parece detenida en el tiempo. Los visitantes asisten a diversas opciones, dirigidas a promover la recreación sana y el arte, apreciadas según la variedad de las manifestaciones culturales. El horario de visitas al obelisco es de lunes a sábado, en el horario de 9:30 de la mañana hasta 4:00 de la tarde, a excepción de los viernes en que extiende su horario hasta las 9:30 pm con La Habana de noche, para apreciar la belleza y el esplender de la capital cubana. Situado en la base del monumento a José Martí, en la Plaza de la Revolución, el memorial exhibe en sus cuatro salas una muestra de la vida y obra de nuestro Héroe Nacional, a través de documentos fotográficos, holografías, facsímiles, ediciones príncipes de obras martianas y otros objetos. Formando parte del escenario central de la Plaza se construyó en 1958 el obelisco, que se compone de un edificio en forma de estrella de cinco puntas, en cuyo frente se encuentra una majestuosa y gigantesca estatua de mármol de 18 metros de altura de José Martí, sentado en actitud pensativa. Fue creado por el escultor cubano Juan José Sicre, con 52 bloques de mármol blanco. La figura de un Martí meditador, está rodeada por seis pilares en representación de las provincias en las que antiguamente se encontraba dividida Cuba, con los escudos de cada una. En el interior de la estructura se observa un gran mural de textos martianos con letras laminadas en oro. Al mirador se accede a través de un pequeño ascensor, siendo posible ver fantásticas vistas panorámicas de la ciudad por cubanos y foráneos. La subida tarda unos segundos que son aprovechados por el personal del museo para ofrecer explicaciones básicas y aclarar cualquier duda. Para llevar una cámara se debe pagar un precio adicional. Ajena al acceso público, también existe una escalera de 579 peldaños. El piso del mirador es una gran rosa de los vientos que señala la ubicación de 43 ciudades del mundo y la distancia precisa en kilómetros a la que se encuentran desde ese punto. Fue concebido como museo en los inicios de la Revolución, con el paso de los años sus funciones fueron cambiando, llegando a convertirse en un lugar destinado a la celebración de funerales de personalidades y otras actividades de Estado. En 1995, con motivo del centenario de la muerte en combate del apóstol el edificio retomó su función primitiva, convirtiéndose de nuevo en un memorial y museo retrospectivo de la vida del poeta, periodista, dirigente político y héroe nacional de Cuba. Se encuentra ubicado en Calle Paseo y Avenida Independencia, Plaza de la Revolución, en el Vedado capitalino. El entorno está rodeado por otros muchos inmuebles modernistas y monumentales como el Palacio de la Revolución, sede del Consejo de Estado de la República, los edificios de los Ministerios del Interior y de Comunicaciones, la Biblioteca Nacional y el Teatro Nacional. Hay además circulación de autos clásicos, o los conocidos cocotaxis populares entre los turistas. Otra opción son los ómnibus que ofrecen servicios de recorridos por diferentes puntos de la capital. Por todas estas razonas, cada día los visitantes filman y fotografían la belleza del Memorial, a eso se le debe sumar la captura en imágenes de las siluetas en gran formato de los guerrilleros Che Guevara y Camilo Cienfuegos, en la fachada de los edificios gubernamentales circundantes. Este encuentro con la historia de Cuba, también puede ser parte de su realidad, si se llega hasta este lugar.

  • 0 Ecoturismo en Santiago de Cuba | La ruta Los Caminos del Café

    0.00 de 0 votos

    El turismo de naturaleza es una de las modalidades por la que muchos viajeros se desplazan hacia destinos atractivos, en los cuales se puede practicar diversas actividades. Hay quienes prefieren una larga caminata por un lugar desconocido lleno de encantadoras vistas donde predominan las montañas, más que estar sentado en una tumbona sintiendo la brisa marina de nuestras exquisitas playas de arena blanca. O simplemente, llenarse los pulmones de oxígeno puro en donde predomine, ese olor silvestre que sólo se encuentra en el campo. Si es usted de los que les gusta la naturaleza, la cultura y el patrimonio, pues le recomendamos la ruta Los Caminos del Café, sólo debe desplazarse a la zona oriental del país, específicamente hasta la provincia de Santiago de Cuba donde podrá disfrutar de una de las mejores experiencias de ecoturismo, un atractivo para cubanos y extranjeros.    Ahí podrá encontrar vestigios de una época colonial donde se ha realizado un exhaustivo trabajo de conservación. El clima de lo que encontrará a su paso, le dará la sensación de lo que hubo hace siglos atrás durante la época colonial, pero que aún, insiste en ser recordada a través de sus ruinas.  El recorrido es una invitación para descubrir otra faceta de la isla y de su patrimonio, viajando al corazón de las antiguas plantaciones de café. Es un circuito pensado siguiendo los pasos de los colones franceses, y con ello revivir su cotidianidad en los cafetales cubanos. Los visitantes estarán acompañados por un guía local, con lo cual el viajero se sumergirá en una naturaleza exuberante, bordeando el río, para así viajar a través del tiempo. A finales del siglo XVIII las revueltas que estallaron en Haití, provocaron la huida de los colonos franceses hacia la región de Santiago de Cuba. Dichos habitantes desarrollaron la producción del café. Con este antecedente se construyó una página de la historia franco-cubana de la cual no se hace mucho énfasis. Así fue el origen de una rica herencia arqueológica y cultural, inscrita en el año 2000 en el Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO.  Las personas interesadas que se encuentren en el país, pueden llegar al Centro de Interpretación del Patrimonio Cafetalero que es la Casa Dranguet, al frente de la Oficina del Conservador de la ciudad en Santiago de Cuba, donde se le brinda información sobre el acceso y las vías mediante las cuales es posible llegar a la región. En la hacienda La Fraternidad, o como es conocida en la zona «La Casa del Techo Rojo», es donde se realizan las labores de arqueología dentro de las distintas áreas del lugar, con el objetivo de recopilar información. Fraternidad cuenta con un parque arqueológico, y partir de la misma se conforman cuatro ruinas aledañas, ellas son San Luis de Jaca, Santa Paulina (que viene siendo la segunda de mayor importancia después de Fraternidad), San Juan de Escocia y San Felipe. De todas ellas sólo quedan vestigios.  La hacienda se encuentra en reparación y aún falta trabajar en lo que es materia de arqueología, en áreas aledañas. La parte doméstica es la que mayormente se ha laborado. Se han encontrado diversas piezas como la cerámica y el vidriado. El proyecto fue pensado desde su concepción con un fin socio-cultural que abarcara diversas aristas. No sólo visualizado en la conservación del patrimonio como objetivo único y su salvaguarda, sino que sirviera para educar a los pobladores de la comunidad aledaña a la localidad Las Yaguas, sobre el cuidado del patrimonio. Lugar que a su vez es rico en cuanto a la flora y la fauna. Cuenta también con paisajes espectaculares como la meseta de Santa María del Loreto, siendo uno de los más atractivos de la región.   Es todo un atractivo singular, que se encuentra en el corazón de nuestras montañas cubanas.