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1 La ciudad de Baracoa, entre lo natural y lo bello

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Cuba cuenta con aproximadamente 104.556 kilómetros cuadrados, un clima tropical y una humedad relativa media, alta. Esta isla se encuentra rodeada por el mar Caribe, lo cual realza la belleza natural del país. Pero llegando una de las puntas del territorio cubano se encuentra Baracoa, uno de los principales polos turísticos del país, donde los paisajes forman parte de la captura de innumerables lentes, junto con sus productos, cultura y su gente, para con ello inmortalizar el lugar. Y para que entiendas las razones, te explicamos el porqué.

Conocida como «la Primada» por ser la primera villa fundada por los españoles en la isla, durante el año 1512 y bajo el nombre de «Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa», este lado de la geografía cubana cuenta con inigualables, ríos, yunque, playas, museo arqueológico entre otros atractivos, que unido al trato servicial de sus habitantes realzan el encanto del territorio. Es un encuentro perfecto para los viajeros que se desplazan hasta esta área de Cuba.

bahía de baracoa Devenida del vocablo aborigen, Baracoa significa existencia de mar, uno de los recursos que, junto a las montañas cubiertas de tupido follaje y las arterias fluviales abundantes en la región, conforman un atractivo escenario natural, en el que existen elementos de carácter histórico y cultural capaces de atraer la atención del visitante. La Cruz de la Parra, el primero de los símbolos cristianos traído a la isla a bordo de las naves españolas. Aún se conserva la iglesia parroquial de la ciudad donde no faltan los fuertes, torreones y castillos y a la que sólo fue posible llegar por carretera a partir de 1965.

Para llegar hasta la ciudad, es necesario viajar a través del viaducto de la Farola, pues es la vía que utilizan la mayoría de los visitantes, siendo esta carretera la más reciente de las siete maravillas de la construcción cubana. Las vistas desde este viaducto son notables por su espectacularidad, e incluyen montañas, la densa vegetación y la propia carretera en su desenvolvimiento. Es válido decir que en toda su totalidad abundan manantiales que propician al viajero, aparte de lo espectacular, lo refrescante del ambiente.

Cabe destacar que cuando llueve el tránsito es peligroso por derrumbes ocasionados parcialmente en varias de sus pendientes. Además, cabe resaltar que esta carretera avanza entre montañas, con once puentes colgando al vacío y su punto más interesante marcado en Altos de Cotilla, situado a 600 m sobre el nivel del mar. Otras vías de acceso son, a través del aeropuerto Gustavo Rizo, en el cual operan vuelos nacionales, y por la carretera Moa-Baracoa que enlaza a la provincia de Holguín con la Primada.

yunque de baracoaCuando se viaja a una ciudad tan llena de historia, se hace de obligatoria parada la estancia en el centro histórico de la localidad, declarado Monumento Nacional en el cual se ha hecho un arduo trabajo de conservación. Entre las cualidades de la primera villa fundada en Cuba sobresalen, los fuertes Matachín y La Punta y los torreones de Joa y del Cementerio. Se vuelve de carácter obligatorio si en verdad se está en Baracoa, ascender al Yunque que es una montaña aplanada de 575 metros de altura.

Sin embargo, uno de los mayores símbolos del lugar es bañarse en el río Miel. Cuenta la leyenda que una delicada joven, de piel bronceada, a la que todos llamaban por el color de sus ojos, Miel, un día bañándose en las riberas del río fue vista por un navegante que quedó hechizado con su belleza, surgió el amor entre ambos, pero la posibilidad de la partida del marino entristecía a la muchacha.

Miel, lloraba a la orilla del río y sus lágrimas nutrían las aguas que se volvían cada vez más dulces. El joven navegante que acostumbraba a bañarse cada mañana en el río, terminó casándose con ella y abandonó su carrera de marino. Desde entonces así se le llama este río y muchos aseguran que quien se baña en sus aguas, se casa en Baracoa, quedándose en ella para siempre.

Bote navegando en el Cañón del Río Yumurí Otros lugares de interés son los ríos Duaba, Yumurí y Toa. Muchos locales cruzan sus aguas en una cayuca, que es una embarcación típica de la zona; pero hay también quienes les gusta darse una zambullida en las playas Maguana. Y para los que les prefieren del turismo ecológico, pues se les recomienda caminar por áreas del Parque Nacional Alejandro de Humboldt (Reserva de la Biosfera de Cuchillas del Toa).

Para completar el paseo por la primera capital cubana, nada mejor que degustar los numerosos dulces caseros que se elaboran en la zona a partir del coco, la miel y la piña, y que gozan de la aprobación de locales y extranjeros, al igual que el chocolate por su alta calidad. Baracoa es un encanto natural, aislado del movimiento citadino, un lugar ideal para el descanso y el disfrute de los viajeros que llegan hasta este paraíso.