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Destinos de turismo, hoteles, cultura y otros variados temas sobre Cuba

  • 0 Artesanía, raíces de una Cuba ancestral

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    En Cuba la Artesanía Popular Tradicional está estrechamente vinculada a las raíces españolas y africanas y forma parte de nuestra cultura que abarca, toda la habilidad y producción manual. Llega a tener valores de tipo utilitario, ornamental, e incluso ritual. Como la Habana es una ciudad en movimiento por ser la capital de la nación, tiene para los foráneos una oferta que va desde diversas opciones de sol, playa, cultura e historia, hasta la posibilidad de adquirir artesanías en recuerdo de la estancia en la isla. Hay sitios imprescindibles si de localizar una feria artesanal se trata, tal es el caso de la que está al frente del antiguo seminario de San Carlos, donde centenares de vendedores muchos de ellos creadores, brindan día a día las más disímiles joyas de la artesanía caribeña. Existen diversos espacios para la comercialización de este tipo de productos avalado por su calidad para los miembros de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (ACAA) o los del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC); los cuales exhiben sus obras en las principales galerías de las ciudades del territorio nacional. También se puede ver tiendas o puntos de ventas privados, que atesoran verdaderas obras maestras las cuales defienden una tradición que se transmite de una generación a otra. Pero si una realidad es evidente ante los ojos de los visitantes es la variedad de estilos de los artistas que hacen objetos decorativos, los cuales ponen a la mano de los caminantes: máscaras, antifaces, mariposas, peces, cofres y animales en diversas dimensiones, todos decorados con una explosividad de colores que atrae por sí sola, la mirada de los clientes. La variedad de formas logradas con un elemento principal el papier maché, y expuestas en las tarimas de los vendedores, es del agrado de adultos y niños, estos últimos con la mirada centrada en muñecos y figuras de diferentes tamaños. Como el antiguo seminario de San Carlos está ubicado en el casco histórico de la ciudad, esto sirve de pretexto para que los turistas puedan apreciar los atractivos de la centenaria urbe, aunque esto sólo se logra adentrándose en sus calles. Muchos extranjeros desean llevar consigo algún recuerdo de su estancia en esta nación caribeña, y nada mejor que un bello recuerdo artesanal, un detalle local. Las tradiciones de la religión africana, acumuladas durante siglos y transmitidas de generación en generación, están a la mano de los turistas en imágenes, figuras elaboradas con diversos materiales y collares de cuentas donde los colores encierran su simbología propia, todo ello acompañado de la explicación precisa por parte de los comerciantes. La feria tiene su espacio reservado también, para los trabajos en metal; teniendo como protagonistas la plata y el cobre, aunque crece la popularidad entre los jóvenes de los ornamentos elaborados con un material conocido como piedra volcánica con los que se realizan collares, pulsos y aretes. Los instrumentos musicales resultan llamativos entre los viajeros que adoran la sonoridad de la isla. Otros atractivos son las figuras y ornamentos trabajados en madera preciosa y bisutería a base de semillas, entre otros artículos. Con todos esos objetos se mezclan obras de la plástica realizadas en lienzo y cartulina, donde se reflejan sitios de la naturaleza cubana y rincones de la centenaria capital de la isla, en algunos casos recreando además el ambiente colonial que existe en muchas localidades del país. Llevarse a su lugar de residencia uno de estos artículos, o varios si es la preferencia, es para los turistas como trasladar junto a ellos, la hospitalidad con los que fueron acogidos en esta isla tropical, aunque, si es usted amante de la artesanía, pues sepa que Trinidad es considerada la ciudad artesanal del mundo Esta condición reafirma su valioso quehacer en las manualidades, las que parecen cobrar vida convirtiéndola en la primera urbe cubana y del Caribe en recibir dicha distinción.

  • 0 Sabor criollo

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    El sabor de cada región, el degustar de sus platos, la mezcla de aromas que se desprendes en los restaurantes dándole la bienvenida a los visitantes, la diversidad de colores que los acompañan y ese penetrante olor a café cubano, puede clasifique dentro de los grandes atractivos de la Mayor de las Antillas, haciendo de este destino privilegiado por muchos foráneos, el mayor encanto durante su paso aventurero por la isla. Y es que la comida es parte indisoluble de las raíces cubanas; por eso si eres de esos viajeros adeptos de este placer universal, pues solo me queda convidarte a que hagas tu propia lista de los lugares que no puedes dejar de acudir durante tu recorrido caribeño, yo por mi parte te ayudaré en esa búsqueda hasta encontrar los platillos ideales para ti, o por lo menos acercarnos un poco al sabor soñado de tu preferencia. Ropa Vieja Ropa Vieja es el plato típico cubano más representativo. Su nombre proviene de su aspecto. El origen exacto de esta comida es un misterio, algunos dicen que llegó a Cuba de las Islas Canarias, aunque no hay referencias históricas de este hecho. Arroz con pollo Es uno de los platos preferidos en Cuba. El arroz para este plato es el arroz de grano corto de estilo Valenciano, el mismo que se utiliza para la paella. A diferencia de ésta no se usa el tradicional azafrán sino que en su lugar usan el Achiote Petróleo, para dar la coloración amarilla. Frijoles negros cubanos / Moros y Cristianos Ningún otro plato típico cubano, es mejor representado que los Moros y Cristianos. Los frijoles negros son servidos con arroz blanco esponjoso. Algunos cubanos sirven arroz con frijoles separados, y otros lo mezclan. Puedes pedirlo de ambas formas. Sándwich cubano Hay un montón de formas de servirte el sándwich cubano, pero uno sólo es el tradicional. El auténtico sándwich cubano no llevará mayonesa, tomates, lechugas, cebollas, pimientos o jalapeños. La carne de cerdo le da el auténtico sabor. Vaca frita Este es un plato típico cubano, debido a su textura crujiente. Es muy parecido a la Ropa Vieja, pero sin tomates. Lleva cebolla, ajo, limón, sal y res. Congrí Una receta de la cocina de Cuba que mezcla de arroz y caraotas negras. Tiene algunas variaciones, depende en la región que lo pidas y del cocinero. Su origen parece ser africano. Picadillo a la Criolla Posiblemente otro de los más conocidos entre las comidas típicas cubanas. Lleva muchos productos españoles, carne de res, cerdo, jamón, cebolla, pimiento, ajo, tomates, uvas pasas, aceitunas, alcaparras, comino, laurel, y otros ingredientes. Se sirve con arroz blanco y plátanos maduros fritos. Ajiaco/Caldosa Su origen no se sabe con exactitud. En la isla se come desde comienzos del Siglo XVI. En su preparación lleva carne seca, arrachera, carne de cerdo, espigas de maíz, malanga, plátanos verdes, yuca, calabaza, limas, sal y pimienta. Rabo Encendido Este plato típico cubano picante es un delicioso estofado preparado con rabo de buey. Se sirve caliente sobre el arroz. Yuca con Mojo Este es un platillo ideal para los vegetarianos, y para los que prefieren las carnes también. Está hecho a base de yuca y una salsa especial llamada mojo. Son muchos los restaurantes o locales cubanos donde podrás probar los platos más tradicionales de la comida típica cubana. Seguro que te suena nombres como El Asturianito o Los Nardos, pero también está: Doña Eutimia Un restaurante con comida criolla exquisita, se encuentra en el corazón de La Habana muy cerca de La Catedral en el Callejón del Chorro (Callejón del Chorro #60-C, Plaza de la Catedral, Habana Vieja) Porto Havana Una excelente comida, un servicio muy bueno, y calidad/precio equilibrado. Vas a tener una vista panorámica del malecón habanero (Calle E N° 158 B piso 11 entre calzada y 9na Vedado). San Cristóbal Paladar Comida muy buena. Es preparado por un gran chef (el mismo dueño). Es una antigua casona restaurada por un arquitecto, cuidado es sus más mínimos detalles, excelente calidad/precio, con 20 CUC comes como rey (San Rafael N° 469) La Guarida Vas a degustar los mejores platos de La Habana, posiblemente todos los que te hemos sugerido que pruebes (Concordia N° 418 / Gervasio y Escobar, Centro Habana) Sin dudas existen otros, pero al menos ya sabes por donde andar si caminas por las calles de La Habana. Nuestras tradiciones se nutren de variadas influencias y la comida no escapa de esto. Los platillos de esta tierra tienen la esencia de los indígenas que fueron los primeros habitantes del lugar, de los negros africanos, las especies y aromas de árabes, chinos, portugueses, y fundamentalmente en gran medida nos apropiamos por herencia, de la cultura española y sus encantos culinarios. Cuba es pudro sabor criollo.  

  • 1 Las Parrandas cubanas, fiesta y tradición

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    En el mundo entero existen festividades tradicionales arraigadas en la cultura popular de cada país, que perduran a través del tiempo. En Cuba son las Parrandas de Remedios. Sus inicios nos remiten a inicios del siglo XIX, cuando un sacerdote llamado Francisco Vigil de Quiñónez (Francisquito), decidió contratar a un grupo de niños para que, en las frescas madrugadas del 16 al 24 de diciembre, hicieran un ruido infernal y despertaran a los vecinos de la villa, que preferían quedarse durmiendo y no participar en las misas de Aguinaldo. No se sabe con certeza si el joven sacerdote logró el sentido religioso, pero este alboroto evolucionó y trascendió como una genuina tradición folklórica que se ha convertido en Fiesta Nacional. Los niños de entonces recorrían las calles con pitos, fotutos, matracas, rejas, latas rellenas con piedras y todo aquello que hiciese un ruido espectacular. Para esto el pueblo se dividía en ocho barriadas, ellas eran Camaco, El Cristo, San Salvador, El Carmen, Buen Viaje, La Parroquia, la Laguna y Bermeja. En la actualidad Remedios en un pueblo pequeño de la provincia de Villa Clara, en el centro del país, donde sus habitantes atesoran su tradicional fiesta popular como el momento más importante del año. El día 24 de diciembre, fecha en la que tiene lugar La Parranda, todo «remediano» está en las calles listo para apoyar a su barrio en la competencia: el Carmen vs San Salvador, presentan a lo largo de la tarde y de la noche todo aquello en lo que han volcado sus esfuerzos durante el año entero. En la mañana se parte en peregrinación desde el Museo de las Parrandas Remedianas hasta el cementerio de la ciudad, donde descansan parranderos ilustres. Las banderas de ambos barrios se enarbolan al frente del cortejo y los músicos interpretan las polkas, inmersos en la multitud. Esta especie de ritual evoca a los parranderos muertos que, homenajeados, acompañarán la fiesta durante toda la noche. Así, se reflejan la energía y la emoción del público, se desarrolla la fiesta; entre trabajos de plaza con sus impresionantes juegos de luces que trasladan al espectador hacia adentro de la historia que representan. Las carrozas con sus personajes cargados de elegancia y dignidad, y los espectáculos de pirotecnia, exhibiciones que convierten la noche en día, erizan la piel y aceleran el corazón. Los vestuarios varían cada año de acuerdo a las leyendas de las carrozas. Los barrios cuentan con una banda de música y compiten con los changüíes. Además, tienen una bandera y un animal que los identifica. Tradicionalmente, cada año hay diseños de nuevos estandartes. Entre los atractivos que gozan de la predilección del público; un público ansioso de experimentar emociones están los fuegos de artificio. Debido a su variedad, los más gustados son los voladores y los morteros por el efecto visual y sonido que despierta sensaciones entre los espectadores. Nunca nadie sabe quién gana, porque no se juzga, no se premia: el único juez es el público y el único premio su alegría. Por eso todo el mundo gana, aunque a veces, o casi siempre, los remedianos dicen que el barrio campeón es aquel al que pertenecen. Los tres elementos: la carroza, la conga y la pirotecnia son fundamentales en la parranda de barrios, y constituyen un valioso patrimonio cultural de estas porfías amistosas, que se trasmite de generación a generación. Dichas fiestas populares, han devenido en un símbolo de la identidad y memoria histórica de algunas comunidades, y se les considera una de las prácticas culturales más enraizadas y con amplia participación multitudinaria. Las Parrandas de Remedios, es considerada una de las tres principales fiestas nacionales de Cuba, evento navideño nacional al que todo buen viajero debe asistir, y convertirse un remediano más, durante esos días festivos.   

  • 0 Santuario Nacional de San Lázaro, lugar de visita obligada para muchos cubanos

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    Parecería desde que se asomaba el ómnibus al lugar, que nos adentrábamos en uno de esos pueblos pertenecientes a las historias donde usualmente se desarrolla la escenografía, de las novelas del realismo mágico. Pero nada que ver con la fantasía, era tan real como todos los viajeros que estábamos allí, aunque la imaginación podía estar de juerga porque el misticismo imperante en El Rincón, así lo propiciaba. Y es que este pueblo pintoresco donde se reúnen todos aquellos peregrinos que van a pedirle al «viejo Lázaro» en la pequeña ermita que se encuentra a orillas del poblado.  Porque precisamente allí, en el Santuario Nacional de San Lázaro encuentran la espiritualidad que buscan cada día los que visitan el templo. Se encuentra localizado muy próximo al poblado de Santiago de las Vegas, en el municipio Boyeros en La Habana. El Santuario o Iglesia de San Lázaro en El Rincón, es un lugar muy conocido por los nacionales. Al mismo llegan cubanos de diversas generaciones, especialmente acompañados por los niños de las familias que allí confluyen para junto a sus padres, hacer una petición o agradecer por una promesa hecha. San Lázaro es famoso, muy querido y reverenciado por los cubanos por atribuírsele milagros, curación de enfermedades graves o incurables y su ayuda ante cualquier problema en la vida, cuando se le pide o se realiza una promesa ante él, cualquiera que sea. Es común ver cada 17 de diciembre un elevado número de practicantes que acuden al templo religioso, debido a la creencia y fe en los milagros del santo, la devoción une a diversas personas que cada año convergen en un mismo espacio.  Esa es la fecha que según el calendario católico corresponde a este santo. Ese día y los que lo rodean, decenas de miles de personas acuden usando transportes de todo tipo, incluyendo muchos que lo hacen caminado y algunos con promesas aún más penosas físicamente. Desde la noche anterior a esta fecha escogida para hacerle la devoción al «viejo Lázaro» (deidad sincrética del panteón yoruba idealizado como un viejo con muletas acompañado por perros que lamen sus llagas de leproso. El santo tiene fama de milagroso y ese día en las celebraciones que se le consagran, que incluye procesiones, altares con ofrendas de dulces, prendas y promesas, velas y oraciones de agradecimiento por su intervención en estos asuntos mundanos), se inicia la peregrinación desde pueblos distantes hasta terminar la procesión en la casa de San Lázaro. Ya se ha convertido en una práctica enraizada en la cultura popular, y trasciende creencias y religiones. Durante todo el año devotos o no, asisten a uno de los sitios más paradigmáticos de la geografía cubana, al igual que la iglesia del Cobre, en Santiago de Cuba. En su parte posterior hay un moderno hospital que trata enfermedades de la piel, herencia del antiguo Real Hospital o Leprosorio de San Lázaro. Posee al lado una fuente bendecida por la deidad. Su agua es llevada por los creyentes como un tesoro inapreciable. Es un lugar hermoso, limpio y muy bien conservado. En el interior de la iglesia existen varios altares o capillas con imágenes de los santos más venerados por los cubanos, como la Caridad del Cobre, la Inmaculada, la Virgen de Regla, Santa Bárbara y otros. En la capilla de la izquierda, en la parte central de la iglesia, se halla el San Lázaro Milagroso. Esta es la imagen más antigua y venerada del templo. Frente a ella se depositan flores, dinero, se encienden velas y se hacen todo tipo de peticiones al santo. Cuando se trata de casos o peticiones difíciles, se hacen promesas que se deben cumplir a toda costa. Curiosidad sobre el Santuario: fue visitado por el Papa Juan Pablo II durante su visita a Cuba en 1998. El color morado es el que sobresale en prendas, ramos de flores y velas. Las estatuillas del santo se multiplicaban cada 17 de diciembre, según su tamaño eran llevadas en franco abrazo, a cuesta o sobre altares móviles. Otros, más devotos o agradecidos, protagonizaban verdaderos actos de autoflagelación al transitar todo el camino pavimentado de rodillas, a rastra e incluso encadenados a bloques y piedras. «La magnitud del sacrificio depende de la grandeza del milagro solicitado» según cuentan los pobladores del lugar.

  • 0 Iglesias y templos en Cuba, joyas arquitectónicas

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    Cuba es un país donde hay tradiciones arraigadas que realzan la belleza extraordinaria de la isla, con sus aromas y esencia. Sin dudas, la disimilitud arquitectónica de sus Iglesias conforma el encanto de este territorio caribeño, predominando el estilo europeo que nos legaran nuestros antecesores. La particularidad de esta nación, se traduce en su cultura-identidad, ritmos y la autenticidad de su gente; pero también en su historia. Una historia acompañada de un laboratorio arquitectónico donde la diversidad de estilos muestra lo que fuimos, lo que somos, y es reflejo de nuestro criollismo. Existen muchas iglesias y templos en el país que conserva en su concepción de estilos, la memoria de la época colonial y poseen elementos tipológicos de esos siglos, rasgo que las convierte en elocuentes testigos del tiempo. Elementos que han despertado la curiosidad de muchos turistas por conocer el patrimonio arquitectónico, que aseguran el largo proceso de transculturación y mestizaje de este pueblo. Una de las principales construcciones de la Cuba colonial, fueron las iglesias, conventos y ermitas establecidas en las primeras villas por la llegada de órdenes religiosas, como los dominicos y franciscanos. Con el paso de los años, la cultura popular tradicional de Cuba aprehendió las más diversas prácticas religiosas, expresadas tanto en documentos de fuerza legal como en la existencia de disímiles instituciones y organizaciones. Esto impulsó la solidificación de nuevos templos, iglesias y casas museos de indeleble valor histórico y patrimonial. Con más de 500 años, la ciudad de Sancti Spíritus, conserva entre sus edificaciones más importantes el templo en funciones más antiguo de Cuba. Su construcción demoró 60 años. La obra, terminada en 1680 con el nombre de Iglesia Parroquial Mayor, constituye además el edificio más antiguo fechado en la Villa del Espíritu Santo. Sus valores arquitectónicos y culturales le hicieron merecer la condición de Monumento Nacional en 1978, destacándolo como una manifestación criolla de la arquitectura morisca. Entre el siglo XVII de una arquitectura popular de profunda raíz mudéjar y el siglo XIX de elegante neoclasicismo, surgió en el siglo XVIII una arquitectura de definido estilo barroco, materializado en notables exponentes religiosos como la Catedral de La Habana, una de las iglesias más conocida y admirada de toda Cuba. La Catedral de La Habana está ubicada en la calle San Ignacio, nombrada así por el santo al que estuvo consagrada la iglesia. Rodeada de significativos lugares como el restaurante El Patio, el Museo de Arte Colonial y la Bodeguita del Medio. Otro ejemplo es la Iglesia-convento de San Francisco de Asís, también ubicada en la capital. Posee la curiosidad de ser una iglesia excomulgada a causa de que los colonizadores ingleses en 1762 la escogieran para practicar su religión. Luego de ser recuperada por los españoles, el obispo la declarada como profanada y nunca volvería a ser templo católico. En su interior se halla el principal Museo de Arte Religioso del país con importantes piezas de plata, objetos litúrgicos, pinturas de igual tema, entre otras sorprendentes colecciones. Con el paso de los años, la cultura popular tradicional de Cuba aprehendió las más diversas prácticas religiosas, expresadas tanto en documentos de fuerza legal como en la existencia de disímiles instituciones y organizaciones. Esto impulsó la solidificación de nuevos templos, iglesias y casas museos de indeleble valor histórico y patrimonial. La iglesia del Santo Ángel Custodio se localiza en la Loma del Ángel, lugar de especial significación para los cubanos. Justo en ese lugar fue bautizado José Martí, el Héroe Nacional de Cuba. En este propio escenario se desarrolló parte de la trama de Cecilia Valdés, una reconocida novela cubana sobre los avatares de una hermosa mulata habanera. La actual construcción sustituyó a la original que fue destruida por el paso de un ciclón. Además de la preservación de edificaciones como el convento de Santa Clara, la Iglesia de San Francisco de Paula o la de San Ramón del Real y Militar Orden de Nuestra Señora de la Merced, nacieron reconocidas iglesias católicas entre las que se encuentran la consagrada a la Virgen de la Caridad del Cobre. En la cima de una pequeña elevación, situada en un valle rodeado de las montañas de la Sierra Maestra, a pocos kilómetros de la ciudad de Santiago de Cuba se encuentra la iglesia más famosa de Cuba, a la que acuden constantemente peregrinos, fieles y personas de todo el país. Como muestra del amplio universo religioso que caracteriza al país existen las Sinagogas de la comunidad hebrea; las iglesias ofrecidas a la Ortodoxia, los templos de los protestantes y los santuarios dedicados a la religión afrocubana. La identidad cubana está perneada por lo diverso y su arquitectura religiosa es prueba irrefutable de ello. Con todos estos elementos, sólo queda visitar estas emblemáticas edificaciones para sumergirse en un viaje hacia el conocimiento.

  • 0 Una Fábrica que produce Arte en Cuba

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    Ambientada en una otrora fábrica de aceite del pasado siglo XX, y ubicada en una de las zonas frecuentadas por los turistas- el Vedado, se engalana y presenta ante el mundo como uno de los espacios de mayor concurrencia por cubanos y extranjeros en la capital cubana. La Fábrica de Arte Cubana, o como también es conocida FAC, es uno de esos espacios de visita obligada si viajas a La Habana. Este proyecto acogedor cobró vida en febrero de 2014 para convertirse en un laboratorio artístico. Atrapando emociones de un amplio y diverso público que acuden a esta instalación, en busca de toda una confluencia donde se imbrica la música, las artes plásticas-fotografía, la moda, el performance, la danza, el diseño industrial, una exquisita comida y unos bármanes que preparan los tragos a golpe de sonidos, olores, colores y sabores. La mezcla de texturas perfectas para pasar una velada prometedora, y hacer de cada encuentro un regalo especial para la memoria. X Alfonso llevó adelante este proyecto que él mismo definió como «un Movimiento Cultural Contemporáneo de Vanguardia». Desde su apertura, la vistosa chimenea anunciaba que la industria se encontraba una vez más en marcha, pero ahora sería con vapores de otro tipo; puesto que la experimentación estaba a la orden del día. Concepto que su creador ha defendido hasta la actualidad. En una entrevista que concediera el ex-integrante de la agrupación Síntesis (X Alfonso) a Progreso Semanal antes de la apertura de la FAC, comentó que desde el inicio «contó con todo el apoyo del Ministerio de Cultura, el Instituto de la Música…» y que tenían la colaboración del Instituto Superior de Diseño (ISDI). Argumentó además, que en este espacio se darían cita relevantes eventos como el Festival Havana World Music, donde habría una amplia participación de artistas nacionales y extranjeros. También la fábrica sería eco del Festival de Cine y el Festival de Teatro. En fin, que estaría vinculada a todos los eventos de arte que se sucedieran en el país; afirmación que se puede dar por sentada a cuatro años de su apertura. Algunos usuarios a través de la página web de la agencia TripAdvisor, han dejado reflejadas sus opiniones entre los comentarios que aborda la Fábrica de Arte Cubano, visualizado en esta plataforma como unos de los espacios de mayor interés turístico en La Habana. Para Dulia O de Chile es «Entretenido y variado, la fábrica de arte tiene de todo: galerías, música, comida, teatro. Apuestas innovadoras, juventud inspiradora, buen aire. ¡Felicitaciones!» Majo Castro de Colombia opinó que «Todo el mundo que conocía que había visitado Cuba, me habían advertido que TENÍA que ir a este lugar. ¡AHORA ENTIENDO PORQUÉ!! No puedo explicar lo que es, in fact, ninguno de mis amigos puede. ¡Lo único seguro es que la pasarás GENIAL! Todo el tiempo hay una programación que nunca es mala. ¡Y mientras todo pasa, (performances, bandas, cantantes, rock, jazz, salsa, afro beat) también puedes ver el arte colgado en las paredes de los extraños, pero impresionantes pasadizos que tiene! Los cocteles son muy económicos y la gente siempre está para pasarla bien. ¡Gran lugar para hacer amigos y tener una noche de fiesta!» Y para finalizar la noche, o tal vez iniciarla, al lado de este laboratorio artístico se encuentra el restaurante El Cocinero, alejado de todo estereotipo. Es una apuesta por redefinir la experiencia gastronómica en Cuba con una cocina intencionada y de ocasión. Con un menú adaptado a selectas recetas internacionales a partir de ingredientes distintivos de la Isla. El restaurante opta por una decoración contemporánea y minimalista que armoniza con la arquitectura originaria y a su vez la realza. El resultado es un espacio exclusivo, ambientado con una iluminación tenue y música cómplices del momento. Una imponente chimenea distingue a este local que armoniza la zona donde se ubica la FAC. Pues sin más, sólo me queda convidar a los viajeros a que experimenten emociones visitando la exclusiva, Fábrica de Arte Cubano.

  • 0 La Habana, una dama que cumple 500 años

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    Para algunos visitantes La Habana despierta cada mañana como detenida en el tiempo. Como Penélope esperando a su Odiseo en el célebre poema épico de Homero, La Odisea, capitalinos, cubanos en general y turistas, detienen su paso al andar por la extensa avenida del malecón, y se hace innegable una parada en este sofá, que sirve de pretexto para hacer como el personaje griego, aunque con un motivo diferente al de ella, sino para contemplar a La Habana, que este año celebra su 500 aniversario. Y si bien para algunos un número es sólo una cifra, debemos atribuirle a esta una dama añosa que no recae con el tiempo, el haber sido nombrada formalmente como Ciudad Maravilla del Mundo Moderno, en junio de 2016. Título que alcanzó al ser elegida por miles de personas en el tercer concurso anual que convoca la fundación suiza New7Wonders, por su «atractivo mítico, lo cálido y acogedor de su ambiente, y el carisma y jovialidad de sus habitantes», así lo consideró Bernard Weber presidente de la fundación suiza. Además, argumentó que «con el reconocimiento de esta urbe como una de las siete ciudades maravilla del mundo moderno, se ha convertido en parte de la memoria global como una de las siete cosas que todo el mundo en el planeta puede y va a recordar». Los visitantes no se sientan a esperar en el malecón como Penélope. Se sientan a respirar el olor a salitre que contornea la danza de los barquitos pesqueros, o los cruceros que atracan en la bahía. A ver y a oler el sabor a felicidad de miles de enamorados que ratifican su amor plasmados en besos, caricias o selfis en un malecón que antiguamente servía para la defensa y protección de sus habitantes, pero que en día sirve como testigo de la unión entre almas que se unen por un sentimiento especial, el amor. Estos muros que como fieles camaradas ayudan a contemplar una ciudad resguardada por ellos, que en los tiempos de la colonia impedían el saqueo de Corsarios y Piratas, y aunque su función actual no es la misma, sino otra que evitar que la naturaleza se ensañe con fuerza en esta dama (La Habana); aún se recrea la ceremonia de lanzar a las nueve de la noche hora de Cuba, un cañonazo que simboliza un desfile militar con atributos y técnica de la etapa colonial, y concluye con el disparo de una salva desde uno de los cañones ubicados en la Cabaña. Dicha tradición, rememora el cierre de la ciudad en tiempos de la colonia española y actualmente es uno de sus atractivos turísticos. Fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación en Cuba. Si se anda por determinadas calles de La Habana Vieja como Obispo que fue concebida de manera muy estrecha para resguardarse del sol, con un trazado en damero a partir de una plaza mayor, propia de las ciudades hispanoamericanas y aún en la actualidad es una importante arteria dentro de la ciudad, nos salta a la vista como estar en un trance entre lo colonial que emana aires de modernidad. Actualmente Obispo es una calle sólo de paso peatonal y aunque otrora cumplió una función comercial, estableciéndose en ella casas de modas y dulcerías, los más animados cafés y algunas boticas, poco a poco se le agregaron otros servicios. Era muy transitada de día por desembocar en la Plaza de Armas y Casa de Gobierno, encanto que no ha perdido con el tiempo, y continúa siendo de las más transitadas por cubanos y extranjeros. Pero si de lugares mágicos se hablara, tenemos a la modernidad que caracteriza esta urbe en la zona del Vedado, donde la vida nocturna es parte de la cotidianidad. En los alrededores de La Rampa (Calle 23) hay una gran variedad de clubes nocturnos, discotecas, teatros y cabarets, lugares de gran interés para los visitantes. Si andamos por las calles del Vedado podemos vislumbrar una variada arquitectura, desde edificaciones modernos hasta los más altos de la capital cubana. Por otro lado, se puede apreciar también, las propiedades de época de los ricos en tiempos pasados. En fin, que La Habana es encanto, elegancia y tradición. Perderse este encuentro con la mezcla de lo antiguo y lo moderno, sería un hecho inaceptable por los que saben apreciar el buen gusto, ante una ciudad que aumenta su embrujo con el tiempo.

  • 0 Delicias del trópico

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    A modo de slogan se escucha la frase «ponerle sabor a la vida», y para que algunos corazones sean conquistados es necesario atraerlos con el olor del gustillo que provoca una comida maravillosa. Nos rememore recuerdos, vivencias y placeres sazonados en un aliño de emociones. Viajar a otros países, conocer personas, vivir experiencias irrepetibles, caminar por calles impregnadas de nuevos olores, entre otras vivencias, pueden ser parte de las grandes emociones que la mayoría de las personas sueñan con realizar en algún momento de sus vidas. Esta ilusión forma parte de muchas listas de deseos. Una vez materializadas nos aseguramos de guardarlas en la memoria con todo el cariño posible. Pero en estas fantasías cumplidas cada uno la matizamos con nuestro toque personal, ya sea a través de imágenes capsuladas y sus populares selfies, suvenires para llevarle de presente a los amigos y familiares, contacto de nuevos conocidos y otros tipos de detalles. Sin duda alguna, entre los privilegiados por la aceptación que encuentra entre los visitantes extranjeros, está la visita a los lugares donde se ofertan agradables platos. Acariciar con la vista platos típicos del lugar, comidas exóticas o simplemente delicias culinarias, vale un precio del que muchos sin parpadear tienen un capital disponible para saciar el deseo. Claro que todo depende del presupuesto de cada cual, y por ese motivo varían las opciones desde las económicas hasta las suculentos deleites que pueden estar en formato un formato gourmet dependiendo del lugar y su exclusividad. Sin haberlo tenido en cuenta, puede que te tropieces con un todo incluido si caminas por las calles de La Habana. Cuando me refiero a un todo incluido hablo de un lugar ya sea restaurante, bar, cafetería o dulcería, donde confluye el clima grato del local, la sonrisa de sus trabajadores, el olor que humecta la boca, la música que matiza el ambiente con los ritmos caribeños; o, un paisaje interesante donde la arquitectura compone parte de los recuerdos. Algo así sucede en la concurrida calle Obispo en La Habana Vieja, en el renombrado Callejón de Hamel templo de la cultura afrocubana. Ubicado en Centro Habana, o en los modernos restaurantes ubicados en la Avenida Paseo donde encontramos algunos próximos al mar. Y para comenzar el día nada mejor que un buen desayuno en «Tatagua», abierto al público todos los días y especializados en comida Cubana e Internacional. Por sólo mencionar algunos de los locales más populares tenemos «El Biky», valorado por muchos visitantes y locales como uno de los mejores sitios, para comer en Centro Habana una buena ropa vieja o cerdo asado, tienen platos europeos y precios razonables para los turistas. Envuelto bajo un ambiente familiar nos tropezamos si vamos por la zona del Vedado con «La Catedral» y dentro de la misma ruta encontramos el Ecléctico, caracterizado por un tipo de cocina de fusión, internacional e italiana. Es un lugar moderno que sirve un menú en cada estación y tiene en cuenta el gusto de sus clientes. Envuelto en la atmósfera que confluye en el bodegón español y a luz de faroles y velas, el cliente puede disfrutar en «Los Nardos» de exquisitas preparaciones en los más de 60 platos, incluidos en la carta. Mientras transcurre la cena es posible escuchar en vivo lo mismo acordes de un piano, un violín o una flauta, y como si no fuera suficiente cuenta con una cava con más de 500 botellas, y como broche de oro se puede concluir la velada disfrutando de tragos cubanos elaborados con técnicas de la coctelería internacional. Recreado bajo el sello de la película icónica Fresa y Chocolate de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, «La Guarida» es parte del escenario de este memorable filme cubano, en coproducción con España y México. Este restaurante abrió sus puertas el 14 de julio de 1996, en un hermoso palacete de principios del siglo XX. En la actualidad, constituye un edificio multifamiliar que ofrece un ambiente único donde se mezclan la rutina diaria de los vecinos, con las faenas de un restaurante de lujo. Comer es uno de los grandes placeres de la vida, por eso nada mejor que llevarse un grato recuerdo del sabor cubano con su toque tropical.

  • 0 La coctelería cubana: una de las mejores del mundo

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    Existen bebidas idóneas para cada estación del año, y otras simplemente adaptables a cualquier momento, pero sin dudas un buen coctel es siempre bien recibido para el que tenga la dicha de degustarlo. Si este grato encuentro es por consiguiente en La Habana, declarada Capital de la coctelería de Iberoamérica en el marco de la Feria Internacional de Turismo, Fitur 2018 que se desarrolló a inicios de este año; pues todo el universo converge para que la experiencia de saborear un buen daiquirí o un mojito cubano, por sólo citar algunos, sea un sublime néctar de los dioses. De la magia de mezclar y obtener un producto refrescante y sabroso nada mejor que venir a la cuna de la coctelería cubana «al Floridita», calificado por conocedores del tema como «el templo universal del coctel». En este lugar no sólo se puede catar un fuerte Daiquirí, conocido por tener entre sus ingredientes una medida de ron, una cucharada de azúcar, el zumo de la mitad de una lima, y hielo picado. Por lo general se debe servir en copas de champán. Es sin dudas rico, refrescante y singular, pero su verdadera popularidad la alcanzó al ser nombrado por el célebre periodista y escritor estadounidense, Ernest Hemingway en una de sus novelas. El prestigiado coctel nacional Mojito creado en la Bodeguita del Medio, un popular establecimiento habanero. Tiene un sabor inigualable, y es de preferencia entre nacionales y extranjeros. Para su preparación se necesita poner 2 cubitos de hielo en un vaso alto con el jugo de medio limón verde. Añadir la mitad de una cucharada de azúcar, 2 gotas de angostura, una medida de ron blanco y rellenar el recipiente de agua mineral con gas y unas hojitas de menta. Entre los más tradicionales se postula el Cuba Libre, que tiene en su composición una medida de ron blanco o de añejo 3 años, 5 medidas de coca cola o tukola que no es más que la aleación cubana, una tajada de limón verde exprimido y 2 cubitos de hielo. Estos no son los únicos que gozan de popular en la isla, pero si resaltan entre los de mayor preferencia. Hay quienes afirman que la preparación de los cocteles es un arte con sabor, aroma y color. Lo cierto es que se hace difícil por no decir imposible, imaginar la vida nocturna de una urbe ya sea en cualquier lugar del planeta, sin tener la posibilidad de degustar de este arte en estado líquido. Si por consiguiente vas de visita a Cuba, es casi obligatorio tomar al menos uno de nuestros increíbles cocteles. Como para gustos están hechos los sabores, colores y tamaños cabe entonces compartirles la diversidad que los diferencian. Existen varias subdivisiones ya sea por los ingredientes o el tipo de servicio. Se pueden distinguir los long drinks (bebidas largas), los short drinks (bebidas en copa pequeña), y los hot drinks (bebidas calientes), aunque en algunas ocasiones puede ser que los “hot” sean “short” o “long”. Amén de todas estas clasificaciones, los short drinks son los considerados por muchos seguidores como los verdaderos cocteles. Según sus características se dividen en Cocteles cobblers, que se caracterizan por ser una bebida decorativa y refrescante. Se decoran con frutas de temporada y en ocasiones con hojas de menta fresca. Los collins perteneciendo a lo que los anglosajones llaman long drinks. Es refrescante y puede tomarse a cualquier hora del día. Se prepara con jugo de limón y agua gasificada, directamente en un vaso largo lleno de cubos de hielo. La decoración es con una rodaja de limón y una cereza. Los cooler, son long drinks preparados con licor o destilado, bebida carbonatada que pueden ser Ginger Ale, Sidra o Champagne, un poco de azúcar y cáscara de naranja o limón colocadas en forma de espiral. Entre los preferibles para servir con las comidas y en reuniones sociales están los cups, preparados en recipientes con abundante hielo y fruta fresca. La bebida base es un vino blanco y espumoso como el cava. Los daisies son un tipo de coctel propio de la época estival, hechos a base de limón, granadina y como bebida base puede ser el brandi, ron o ginebra. Visitar esta calurosa isla tropical y degustar un refrescante coctel en La Habana, es un recuerdo imborrable para cualquier visitante que quiera gritarle al mundo que estuvo «en la capital de la coctelería Iberoamericana en este 2018».